Valencia volvió a salir a la calle con el lema “No a la guerra” en una manifestación que logró aglutinar a distintas sensibilidades de la izquierda, movimientos sociales, sindicatos y organizaciones ciudadanas. La convocatoria sumó el respaldo de cerca de 300 entidades, reflejando un amplio consenso en contra de los conflictos armados.
Recorrido y participación
La marcha arrancó desde la Plaza del Ayuntamiento y recorrió calles céntricas como Marqués de Sotelo, Xàtiva, Colón y Porta de la Mar hasta finalizar con la lectura de un manifiesto. Según datos oficiales, más de 10.000 personas participaron en la protesta.
Mensaje político y social
Los convocantes expresaron su rechazo a las intervenciones militares y denunciaron el papel de potencias internacionales en conflictos como los de Ucrania o Gaza. También criticaron el aumento del gasto militar y reclamaron un alto el fuego global, el respeto al derecho internacional y una apuesta por la diplomacia.
Impacto económico de los conflictos
Durante la movilización, se advirtió de que las guerras tienen consecuencias directas en la economía valenciana, como el encarecimiento de materias primas, el aumento del coste de la vida o posibles efectos en sectores clave como el turismo y el transporte.
Caos circulatorio durante la marcha
El desarrollo de la manifestación provocó importantes problemas de tráfico en el centro de la ciudad. Calles como Pascual y Genís no fueron cortadas a la circulación, lo que generó atascos y situaciones de confusión entre vehículos y manifestantes.
Cruce de responsabilidades
El Ayuntamiento de Valencia señaló que la Policía Nacional, dependiente de la Delegación del Gobierno, no bloqueó algunos accesos clave. Por su parte, desde Delegación se recordó que la regulación del tráfico corresponde a la Policía Local.











