Los vecinos de los Pobles de l’Horta Sur claman contra el proyecto de la CV-500

Ayer por la mañana, el centro de Valencia se llenó de tractores, furgonetas, coches de reparto y cerca de mil personas. Una multitudinaria manifestación contra el proyecto de la CV-500 impulsado desde la Generalitat Valenciana.

Un proyecto al que se le suma la actuación que se está actualmente realizando por el Ayuntamiento a la altura del Saler.

El Ayuntamiento a toda prisa en menos de un mes reurbaniza la autovía para convertirla en una calle

Un  camión tiró «accidentalmente» la pasarela peatonal que unía El Saler con su puerto en la Albufera. Una pasarela peatonal que salvaba el tramo de autovía. Un caminón de propio Consistorio municipal fue el causante.

Casi un mes después y a toda prisa se ha convertido este tramo en un bulevar con un semáforo. Las obras avanzan a ritmo frenético y han sustituído la pasarela por un semáforo y una mediana hormigonada de medio metro. Dejando tan sólo un carril de circulación por sentido. A esto hay que sumar los bordillos qe se están colocando y que estrechan más el carril.

«Una cosechadora o un tractor grande no cabe» dejaron claro los agricultores y arroceros de la zona con un enfado más que evidente.

La respuesta municipal: cerrar el Consitorio. El diálogo de Ribó.

El «dialogante» alcalde y su corporación lejos de reunirse con los vecinos y asociaciones afectadas, ante la protesta tomaron la decisión de «cerrar el acceso al Ayuntamiento». Con lo que ayer nos e podía visitar el Ayuntamiento ni subir al balcón. El consistorio decía que era por seguridad, pero el miedo era que algún manifestante se colase en el balcón municipal.

Compromís, contra los vecinos si no son afines.

Los vecinos se quejan que cone ste proyecto hecho a sus espaldas por Grezzi y el vicealcalde Seri Campillo, ambos de Compromís, se va a convertir en un ratonera esta carretera, que es el único acceso a muchas poblaciones y barrios de Valencia, comoe s el Perellonet y el Palmar.

Los propios ayuntamientos pedáneos ( que nombra el alcalde Ribó a dedo), al pertenecer a Valencia, y de Compromís han cargado duramente contra sus vecinos y coemrcios en una falta de respeto ahcia su población propia de quien ejerce la vara de mando con totalitarismo casi surrealista.

Un rechazo unánime al proyecto por muchas poblaciones que La Generalitat y el Ayuntamiento desoyen imponiendo un proyecto contra el criterio de sus vecinos.

Ayer se vió el rechazo a este proyecto y se pudo obervar muchas furgonetas de repartod e restaurantes y comercios de la zona, de locales de hostelería y de agricultores y vecinos indignados.

El Palmar, El Saler y el Perellonet por Valencia, pero también El perelló, Mareny y otras poblaciones cercanas unieron ayer su voz para exigir se les escuche. «Es un gobierto del Rialto y del Botanic que al final actúa contra las personas y nunca les escucha» afirmaban los asistentes.

«Parla en Joan Ribó» que sólo atiende a su acólitos o entidades afines y manipula la realidad a su antojo.

Justo los que decían rescatar a las persoans,s e ha demostrado en cuatro años que hacen justo lo que ellos mismos criticaban de los gobiernos anteriores. Imponen su ideología y no escuchan a la gente. Bueno, escuchar Ribó escucha en su «Parla en Joan Ribo» pero sóloa tiende a sus acólitos o entidades afines.

Apoyo de políticos de la oposición del Ayuntamiento de Valencia

Ayer apoyaron la protesta «in situ» los portavoces del PP y Ciudadanos, acompañados de varios concejales de sus grupos municipales. Así, Maria José Catalá y Fernando Giner expresaron duras críticas contra el proyecto. También estuvo presente unod e los dos concejales de Vox, el concejal Montañez, que mostró igualmente su apoyo a los manifestantes.