Las quejas por limpieza y falta de cuidado de jardines se disparan en Valencia

El Ayuntamiento de Valencia mide en un estudio la cantidad de quejas que le llegan. Aunque sólo hace mención a aquellas que le llegan por medio de reclamaciones vía registrod e entrada o a través del 010, donde se le asigna un número de incidencia. Las quejas que llegan a través de las cuentas en las redes sociales del Ayuntamiento, no se contabilizan. A pesar de ser esta vía la que más reclamaciones y sugerenecias recibe.

Aumento exponencial de las quejas mes a mes

El aumento de quejas cada vez es mayor, y sigue aumentando mes a mes. De hecho en el período comprendido entre el 16 de octubre al 15 de nviembre las quejas contabilizadas ascienden a 1057. Son 35 quejas al día. Un síntoma de que cada vez la sensación de dejadez es mayor entre la ciudadanía y el hartazgo llega a límites insospechados.

Los vecinos están hartos.

Una vecina propietaria de un bar en Algirós nos relata a Valencia News «Hemos llamado este mes varias veces por la presencia de roedores constante, y sólo hemos conseguido tener un número de expediente en el móvil con un mensaje de su queja ha sido tramitada». «Aquí no viene nadie a reparar nada. la limieza de la plaza Carola Reig Salvá junto a Blasco Ibañez es de una vez a la semana». «Em verano ponemos una malla en las alcantarillas para que no salgan las cucarachas, pero el barrendero nos la quita cada semana».

La concejal de Ciudadanos Rocío Gil denuncia la innación municipal

«El concejal Campillo sigue negando un Plan de Choque de Limpieza  mientras que comercios y vecinos sufren la falta de medidas. En el último pleno de noviembre intentamos que salieran adelante medidas concretas para mejorar la salubridad y el aspecto de nuestras calles y el concejal se negó a admitir que tenía un problema», denucnia Rocío Gil.

Rocío Gil ha explicado que el mes de diciembre es un mes complicado para los servicios de limpieza en el centro de la ciudad. El ayuntamiento «debería ser consciente y preparar un plan especial de recogida de cartones y residuos de la vía pública para la campaña de Navidad».

Para concluir, Gil ha dicho: «Los vecinos y los comercios necesitan acciones concretas del ayuntamiento y no propaganda. Es inexplicable que lleguemos a la campaña de navidad con las calles del centro llenas de suciedad y chicles pegados en el suelo».

María José Ferrer San Segundo hace públicos los datos preocupantes que aseguran la nefasta gestión municipal

María José Ferrer San Segundo, critica que «las reclamaciones vecinales han subido un 16%, en solo 30 días. Además, las quejas al Síndic de Agravis han crecido un 75%».

La concejala de la bancada popular aseguró que las quejas son principalmente «relacionadas con la falta de limpieza de las calles, incidencias en la EMT, inseguridad que requiere mayor dotación policial, problemas de movilidad y señalización. También sobre ruidos, necesidad de reparación en las vías públicas, jardines, podas de árboles, basuras y lentitud administrativa».

Un problema enquistado que Joan Ribó ignora

Joan Ribó y su gobierno tienen este problema enquistado. Ya que no le dn soluciones. Los vecinos cada vez más hartos se quejan cada vez más de la nula gestión y de la ineficiencia de los servicios municipales, que contrasta con la subida de impuestos y tasas programada desde Compromís y el PSPV.

La innación llega a tal extremo que las quejas se acumulan y nadie las resuelve. De hecho hay tantas quejas que cuando se acumulan por un mismo tema es cuando se decide a actuar.

Una ciudad cada vez menos amable y más agresiva

Las aceras están impracticables, con roturas y zonas que provocan caídas. También la falta total de limpieza, con zonas que se cubren una vez por semana. Las quejas por la falta de policía local es total, con riudos nocturnos, botellón, fiestas ilegales, y problemas varios sin atender.

Una ciudad que cada vez es menos amable para vivir, una ciudad cada vez más gresiva y cara para sus habitantes. Hecha y diseñada para los turistas pero no para los vecinos. Una ciudad donde la movilidad es una auténtico caos.

Donde el concejal Grezzi propuso esta agresiva campaña de imponer los carriles bici sin sentido y tal y como afirmó el vicealcalde segundo Sergi Campillo «Ponemos gtrabas a la circulación a propósito». pero que los resultados lejos de los esperados han sido el aumento de los atascos, el atasco de los servicios públicos, una EMT cada vez más lenta y un AUMENTO DE POLUCIÓN.

Consiguiendo justo lo contrario de lo que se pretendía y vía imposición.