Por segundo año consecutivo el Ayuntamiento ha acordado suspender la celebración de la Noche de San Juan. Además se vallarán lo 20 km de playas de la ciudad para impedir el acceso a las mismas desde las 21 horas del miércoles 23 de junio, hasta la madrugada del jueves.

Desde la concejalía de Protección Ciudadana “se ha previsto la creación de un dispositivo policial que contará con 213 agentes de Policía Local, que trabajarán junto a Policía Nacional en las playas del norte y Guardia Civil en las del Sur, así como con voluntarios de Protección Civil”. Ha anunciado el concejal Aarón Cano.

160 agentes en la Malvarrosa y Las Arenas. 50 gentes en las playas del Sur

En la playa de la Malvarrosa trabajarán 160 agentes, desde las 18:00 horas del miércoles, hasta las 07:00 hora del jueves. Mientras que en las playas del sur el dispositivo policial estará compuesto por 50 agentes, que controlarán el vallado a la playa hasta la hora en que se reabra su acceso.

La intención del dispositivo es, en palabras del concejal “que la Noche de San Juan pase tan ‘inadvertida’ como la del año pasado, porque todavía no hemos solventado el problema de la covid”. Cano ha afirmado que “aunque el estado de alarma ya no exista, debemos estar en estado de alerta, porque el peligro no ha pasado. Aunque la vacunación esté ayudando mucho, todavía existe riesgo para la salud y para la economía de muchas personas.”

Una decisión tomada en toda la Comunitat Valenciana por los municipios costeros

La decisión de suspender la celebración se ha tomado en conjunto con el resto de municipios de la Comunidad Valenciana, para “no alentar ni fomentar esta fiesta, para evitar las aglomeraciones que se producen. Ya que serían perjudiciales para la imagen de la Comunidad y para la salud de la ciudadanía”. Ha expuesto Cano, quien además ha explicado que no tendría mucho sentido suspender la fiesta y que la gente pudiese acudir a las playas de municipios colindantes como Alboraya o Sueca”.

El cierre afectará exclusivamente a la zona de la arena, pero que en ningún caso supondrá el cierre o la restricción de la hostelería próxima a la playa.