Finalizan las obras «provisionales» de la Plaza del Ayuntamiento con una obra dura sin apenas vegetación

La actuación de peatonalización de la plaza del Ayuntamiento ya está lista. Se ha reordenado la circulación, se han establecido las rutas para el tránsito rodado y se ha instalado un asfalto especial para las zonas peatonales.

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha visitado esta mañana la finalización de las obras, acompañado por la vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, y ha reiterado la voluntad del Gobierno Municipal de «hacer una ciudad más amable, más sostenible y para las personas».

Las personas la excusa, pero son los grandes olvidados en esta obra

Aunque olvidan a los comercios, las floristerías de la plaza o la seguridad de las personas que circulen por ella entre los maceteros y el tráfico rodado.

Nada se sabe de las áreas de juegos infantiles previstas. tampoco de las zonas de pérgola de sombraje, o menos de las letras «Valencia» en hierro blancas que han sido sustituídas por unas en negro en el asfalto.

Los maceteros han vuelto a su lugar y la peligrosidad de llevar a los niños y que jueguen entre ellos es latente. Un autobús de la EMT no ve si un viandante cruza entre los maceteros, ya que la altura de los mismos le impide verlos con antelación. Menos un coche o una moto.

Primero fueron a por los coches y ahora guerra abierta a las motos

Las plazas de moticicletas han desaparecido de la zona en aproximadamente 500 plazas y ya han empezado a multar y llevarse las motocicletas que están encima de aceras.

Las pocas plazas que existen no cumplen la normativa de la DGT ( comoc asi nada en Valencia) en la actualidad. Una «ciudad de espaldas a la ley» consentida por las autoridades dada su inacción. Con lo que los miles de motoristas que acuden a su trabajo en el centro cada vez lo tienen un poco más difícil. También han desaparecido plazas de motos en la Calle Colón.

El alcalde muestra su intención de sguir con su política de movilidad pese «que haya gente que se resiste»

Un «urbanismo estratégico» de carriles y bici y peatonalizaciones amparado en las medidas del COVID bajo nos e sabe bien qué premisa si no es la ideológica.

Habrá que recordar esa famosa frase del vicealcalde Sergi Campillo del año pasado.

«Fastidiamos el transporte privado adrede». «No queremos que vengan a Valencia en coche los ciudadanos de otros municipios»

Dicho y hecho, son cientos los carteles de «Se alquila o se transpasa» además de los de «Nos mudamos» en el entorno del Centro. Gracias a no contar con sus ideas y propuestas. Si a esto añadimos las pédidas por el COVID tenemos la tormenta perfecta.

De hecho, el alcalde ha manifestado la voluntad del Gobierno Municipal de continuar en la misma línea de actuaciones en determinadas plazas de la ciudad, pese a que haya «gente que se resiste». Una actitud que Ribó ha calificado de «esperable y normal, porque hay gente a la que le cuesta asumir los cambios». No obstante, el alcalde ha defendido que la recuperación de las plazas como espacios de uso ciudadano y peatonal y la apuesta por las áreas  sostenibles y saludables.

1,2 millones en inversión

El presupuesto de las obras de esta peatonalización «provisional» ha supuesto un coste de 1,2 millones de euros para als arcas municipales. Esta obra «provisional» según ha declarado la vicealcaldesa Sandra Gómez será para 4 o 5 años, dado que el concurso de ideas y todo el proceso llevará que la obra definitiva empiece para 2023-2024.

La idea es convocar en otoño ese concurso de ideas, y que se decida el proyecto en un plazo de 2 años aproximadamente. Después habrá que convocar un concurso para las obras, licitarlas y empezarlas. Con lo que previsiblemente hasta 2025 no tendremos un nuevo diseño de Plaza.