La degradación se hace visible en los edificios abandonados, más si cabe cuando éstos son de titularidad pública y son un icono arquitectónico. la Casa del Agua del Jardín del Turia es una ejemplo total de abandono y degradación, de dejación de funciones del Ayuntamiento.

Los vecinos de Nou Moles y el Círculo para la Defensa del Patrimonio ya no se sorprenden de los nuevos incumplimientos municipales, de los compromisos que eran papel mojado y de las promesas nuevamente incumplidas.

La Casa del Agua vuelve a estar llena de pintadas y se empieza a acumular basura. Hay que dar una solución definitiva a este edificio singular.

Una limpieza a medias de mayo que se paralizó sin más explicación

En Mayo pasado y después de muchas solicitudes al muro inflanqueable del Ayuntamiento, la presión consiguió que el Ayuntamiento decidiera una limpieza del edificio, lleno de basura y pintadas.

La Limpieza duró poco menos de una semana y se quedó a medias. Además, para tapar las pintadas, las contratas municipales en vez de proceder a su limpieza sobre este edificio singular, pintaron de gris encima. Con lo que consiguieron un efecto chapuza de remiendos que era fácilmente visible.

Los colectivos por el patrimonio como el Círculo por la Defensa del Patrimonio criticaron fuertemente esta intervención de pintado que desnaturalizaba completamente al edificio que se construyó y lo cambiaba de color a medias.

Cinco meses después sigue pendiente la limpieza y cuidado del edificio

Cinco meses han pasado desde esta paralizaciónd e la limpieza, la concejal Luisa Notario explicó vía redes sociales a los vecinos que en breve se retomaban los trabajos de limpiea. pero nunca más se supo de ellos. Nunca se han retomado. Inexplicablemente cinco meses después nadie se hace cargo de este edificio singular en el viejo cauce del Turia.

El Ayuntamiento dice no entender la degradación de los barrios, pero él mismo margina a los mismos sin inversiones, dejando abandonado el patrimonio y olvidando a sus vecinos, lo ha hecho en Orriols y lo está haciendo en Nou Molés, Tendetes, malavrrosa, Cabanyal, Grao, Nazaret…

Parece sólo importar construir carriles bici y peatonalizar grandes áreas. Pero las necesidades reales de los barrios están a la cola de las inversiones. Si hablamos de patrimonio, mejor corramos un tupido velo. Sólo hay dinero para monolitos, exposicioens y libros sobre el 15M, todo lo demás, se abandona a su suerte.

La dejadez casi delictiva del Consistorio Municipal

No puede descargarse la labor in vigilando que debe adoptar el Consistorio Municipal sobre el patrimonio de los valencianos sobre hombros de asociacioens privadas como el Círculo por la Defensa del Patrimonio, que se ha convertido ene l azote del Consistorio Municipal en estos temas. Una asociación sin financiación pública y que de faco, es la única que vía registros de entrada y Sindic d’Agravis denuncia sin parar, como en esta ocasión el abandono casi deleictivo del Ayuntamiento de Valencia.

El Consistorio Municipal, no sólo no reconoce la labor de estas entidades, sino que les insulta y pone palos en las ruedas a su excelente labor. Una conducta vergonzante y paraalgunos delictiva en un Ayuntamiento de vacaciones perpetuase y sin alma.

«Vamos a eliminar el olor a naftalina y abrir ventanas y puertas» aseguraba en 2015 el propio Ribó. Pues el olor a naftalina ha sido sustituído por el olor a dejadez y abandono. La transparencia se ha convertido en una marioneta donde sólo se escucha a los palmeros e insulta a los que no piensan como el alcalde.