El Pleno del Consell ha aprobado la autorización para contratar el servicio de gestión integral de cuatro residencias de personas mayores dependientes de titularidad pública de la Generalitat, ubicadas en Onil, València (Velluters), Gandia y Elda.
El contrato, que se licitará por un importe total de 37.679.205 euros y un valor estimado de 60,36 millones de euros teniendo en cuenta la posible prórroga, tendrá una duración inicial de tres años, prorrogable por dos más, y se tramitará por el procedimiento abierto y urgente.
Asimismo, los pliegos contemplan una actualización del precio por plaza y día, que se ajusta a la realidad económica actual y corrige el desfase existente desde años anteriores, derivado del incremento de los costes y la inflación.
Con esta revisión, los nuevos precios prácticamente duplican los actuales, con incrementos que oscilan entre el 53 % y el 97 % según el centro y se sitúan entre los 110 euros y 117 euros para las residencias y entre los 66 y 76 euros para los centros de día.
Además, con esta medida el Consell pone fin a la situación de enriquecimiento injusto en la que se encontraban estos centros al haber vencido los anteriores contratos de gestión, y garantiza la continuidad y estabilidad del servicio en condiciones adecuadas para las personas usuarias y el personal. En total, 350 usuarios se beneficiarán de la renovación de estos contratos de gestión integral.
Los nuevos pliegos ponen el acento en los aspectos sociales, asistenciales y tecnológicos, priorizando la calidad frente al precio. Así, el 70% de la puntuación total del contrato se destina a la propuesta técnica, lo que asegura que la adjudicación recaiga en las entidades con el mejor proyecto asistencial.
Estos contratos también permitirán actualizar las plantillas y reforzar las figuras de atención directa, al tiempo que se mantienen los puestos de servicios generales para una adecuada cobertura de las necesidades de los residentes.
Del mismo modo, los contratos incorporan la adecuación de los salarios al convenio vigente y la implantación del modelo de atención integral centrada en la persona, un enfoque que prioriza la atención multidisciplinar y personalizada de las personas mayores, con el objetivo de mejorar su bienestar físico, psicológico y social.






