Personal investigador de la Fundació Fisabio, la Universitat de Valencia (UV), la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona (UPF) y CIBEResp, liderados por Institut de Recerca Biomèdica de Girona (Idibgi), acaban de publicar en la revista ‘Cell Metabolism’ los resultados de un estudio que relaciona la memoria inmediata y reciente con la presencia de ciertas bacterias intestinales (conocidas globalmente como microbiota intestinal).

Confirman de este modo, diversos estudios que vienen demostrando desde 2006. Corroboran que la obesidad mórbida se asocia a un deterioro de la memoria inmediata y reciente.

«El estudio pone en evidencia interesantes conexiones entre la composición de la microbiota intestinal y el rendimiento cognitivo. Y contribuye a comprender mejor el diálogo metabólico entre nuestro cerebro y las bacterias que conviven con nosotros«. Esto es lo que ha destacado José Manuel Fernández-Real, que lidera el proyecto y es catedrático de Medicina de la Universidad de Girona (UdG), jefe del Grupo de Nutrición, Eumetabolismo y Salud del Idibgi, entre otros cargos.

El estudio se ha registrado como una patente europea

El estudio, que tiene por título ‘La obesidad afecta a la memoria de trabajo y a corto plazo a través del metabolismo de los aminoácidos aromáticos inducido por la microbiota intestinal’, se ha registrado como una patente europea. Además, se ha llevado a cabo con una cohorte de 130 personas voluntarias, tanto obesas como no obesas, de quienes se ha analizado, entre otras variables, la microbiota intestinal.

«Los resultados de esta investigación se han relacionado tanto con diversos tests cognitivos como con la medida del volumen de determinadas áreas cerebrales implicadas en la memoria, medidas por resonancia magnética«. Así lo ha afirmado el investigador de Fisabio-Salud Pública, del CIBEResp y catedrático de Genética de la UV Andrés Moya. 

«Se llevó a cabo el trasplante de microbiota fecal de 22 de voluntarios de la cohorte de estudio a ratones libres de microbiota. 11 con baja y 11 con alta puntuación en los tests de memoria«. Como ha comentado Pérez Brocal (investigador de Fisabio-Salud Pública y del CIBEResp) sobre los ensayos posteriores.

El objetivo era valorar su efecto sobre la memoria reciente de los roedores.

«Aquí hemos podido comprobar que la microbiota trasplantada de pacientes con obesidad mórbida reduce la puntuación en los tests de memoria de los ratones«.

Para Rafael Maldonado, de la UPF, «la posibilidad de cambiar rasgos de memoria en ratones mediante el trasplante de microbiota humana destaca el potencial interés de modificar la microbiota con finalidades terapéuticas en pacientes obesos con alteraciones cognitivas«.

Los resultados del estudio

En la circulación sanguínea se encuentra el triptófano en condiciones normales. Se trata de un aminoácido aromático que resulta básico para la «síntesis» de neurotransmisores. Con este trabajo se ha descubierto que las personas con obesidad mórbida, que tenían menor memoria reciente, también tenían menos triptófano en la circulación sanguínea.

Por otro lado, la producción de algunas vitaminas depende de las bacterias de la microbiota. Las personas con obesidad tenían determinadas bacterias que metabolizaban la vitamina B1 en paralelo a la disminución de memoria inmediata y reciente.

En referencia al hipocampo, ya se conoce que su tamaño está relacionado con la memoria del individuo. En el estudio se observó que las personas con obesidad tenían un hipocampo más pequeño. Además, se comprobó que el tamaño del hipocampo se asociaba a la presencia de determinadas bacterias de la microbiota intestinal.

Puesto que se ha establecido una relación entre la dieta y la presencia de determinadas bacterias intestinales, estos resultados posibilitarían el desarrollo de dietas que puedan mejorar el rendimiento cognitivo y la memoria. Así como la modificación de la microbiota con fines terapéuticos.