Más de un millón de personas se vieron directamente apoyadas gracias a los proyectos desarrollados por Manos Unidas en 2025, muchos de ellos centrados en mujeres, infancia, población rural y comunidades indígenas.
Manos Unidas recaudó en 2025 un total de 50.109.102 euros, de los que la delegación valenciana aportó 2.800.756 euros, lo que la sitúa como segunda en recaudación solo por detrás de la delegación de Madrid. «Estamos orgullosos de la generosidad de los valencianos, nos emociona su empatía por vidas tan lejanas, de personas a quienes no conocen», afirma Amparo Peris, delegada de Manos Unidas en la diócesis de Valencia.
En Manos Unidas Valencia los mayores ingresos privados se deben a socios y donantes, que supusieron 872.052 euros. La segunda fuente de donativos privados procede de parroquias y entidades religiosas, con 415.512 euros, y en tercer lugar se encuentran herencias y legados, con 174.123 euros. Los ingresos privados representaron el 60,4% del total, frente al 39,6% de los públicos, gracias principalmente al apoyo de la Generalitat Valenciana.
531 proyectos en 52 países
En 2025, Manos Unidas aprobó 531 nuevos proyectos en Asia, África y América Latina. Gracias a esta labor, desarrollada junto a más de 450 socios locales, 1.043.639 personas recibieron apoyo directo en ámbitos como la educación, la salud, la alimentación, el acceso al agua, los derechos humanos, los derechos de las mujeres y la sostenibilidad ambiental.
La inversión fortaleció sectores como la seguridad alimentaria, la educación, el acceso al agua y los derechos de las mujeres, ámbitos que abren caminos duraderos hacia la autonomía y la justicia.
«2025 nos dejó avances importantes en la lucha por los derechos de los más desfavorecidos y nos recordó que el desarrollo es un trabajo cotidiano: humilde, perseverante y profundamente humano», asegura Amparo Peris.
Una red de 7.000 voluntarios y más de 67.000 donantes
La Memoria 2025 de Manos Unidas muestra el alcance de una red de solidaridad que sostiene esta tarea: cerca de 7.000 personas voluntarias en sus 72 delegaciones, 162 personas contratadas, más de 67.000 donantes y colaboradores, más de 890 empresas colaboradoras y más de 4.800 personas que colaboran con las parroquias a través de actividades de sensibilización.
«En muchos de los escenarios en los que trabaja Manos Unidas, la ayuda internacional no es un complemento, sino una red básica de protección. Cuando se reduce esa financiación, peligra la vida cotidiana, los derechos y la dignidad de millones de personas», afirma Cecilia Pilar Gracia, presidenta de Manos Unidas.
En un momento de retroceso de la financiación internacional a niveles similares a los de hace una década, Manos Unidas insiste en que «compartir, cooperar y sostener la esperanza sigue siendo más urgente que nunca».









