La Diputación de Alicante volverá a reforzar este verano los recursos del Consorcio Provincial de Bomberos con un dispositivo especial diseñado para responder con mayor rapidez y eficacia a incendios forestales, rescates y otras emergencias derivadas de las altas temperaturas.
El operativo permanecerá activo entre el 15 de junio y el 16 de septiembre, coincidiendo con el periodo de mayor riesgo para la provincia.
El dispositivo especial estará operativo durante toda la campaña estival para atender el incremento de incidencias asociado al calor y al aumento de población en las zonas turísticas.
Retenes estratégicos en puntos clave
El plan contempla la activación de tres retenes fijos ubicados en Santa Pola, Pilar de la Horadada y Xàbia.
Estos equipos prestarán servicio diario entre las 10:00 y las 22:00 horas y estarán compuestos por un cabo, tres bomberos, un operador de comunicaciones y un vehículo de intervención.
Su misión será atender las emergencias registradas tanto en estos municipios como en sus áreas de influencia.
Los retenes se ubican en zonas con una elevada afluencia de visitantes durante los meses de verano y con una importante masa forestal cercana.
Equipos itinerantes para cubrir toda la provincia
Además de los retenes permanentes, el Consorcio desplegará cuatro dispositivos itinerantes que recorrerán de forma rotatoria diferentes áreas operativas.
Estos equipos actuarán en las comarcas de la Marina Baixa, el Vinalopó, la Vega Baja, la Montaña y L’Alacantí, reforzando la capacidad de intervención en puntos especialmente sensibles.
Los retenes estarán integrados por un sargento, entre dos y cuatro cabos y entre seis y doce bomberos.
La movilidad de estos equipos permitirá adaptar los recursos a las necesidades específicas de cada zona y actuar con rapidez ante cualquier incidencia.
Drones y vigilancia nocturna contra los incendios
Una de las herramientas más destacadas del operativo será el uso de drones para labores de vigilancia forestal y detección temprana de posibles focos de incendio.
Además, el dispositivo prevé la activación de retenes nocturnos cuando exista riesgo de tormentas secas o fenómenos meteorológicos adversos.
Estos equipos realizarán tareas de vigilancia preventiva y estarán coordinados con la Agencia Estatal de Meteorología para actuar de forma inmediata ante cualquier incidencia.
La incorporación de drones mejora la capacidad de detección y seguimiento de incendios forestales en zonas de difícil acceso.
Un segundo helicóptero para reforzar la respuesta aérea
El operativo incluirá también un segundo helicóptero, que se sumará al que opera durante todo el año desde el Parque Central de San Vicente del Raspeig.
La aeronave contará con capacidad para piloto y tres pasajeros y estará destinada principalmente a labores de vigilancia, coordinación y dirección de incendios forestales, además de intervenir en grandes emergencias.
La ampliación de la flota permite mejorar la cobertura de toda la provincia y reducir los tiempos de respuesta en situaciones críticas.
Más efectivos disponibles para grandes emergencias
El dispositivo estival contempla igualmente una mayor reserva de bomberos preparados para ser movilizados en caso de incendios de gran magnitud o situaciones extraordinarias.
El diputado responsable del área, Luis Rodríguez, ha señalado que el objetivo es adaptar los recursos a las necesidades específicas del verano y ofrecer una respuesta más segura y eficaz.
El Consorcio refuerza su capacidad operativa para afrontar desde incendios forestales hasta rescates y emergencias derivadas de episodios meteorológicos extremos.











