Cámara Valencia presenta un informe de tendencias del comercio internacional tras el COVID-19

El informe elaborado por Cámara Valencia sobre las tendencias que se prevén en el comercio internacional tras la crisis provocada por la pandemia del Covid-19. A diferencia de otras crisis, la actual es global, simétrica y con un origen no económico. Para el tejido empresarial valenciano supondrá una transformación que le permita, sobre todo, dotarse de flexibilidad para adaptarse a las nuevas condiciones de los mercados internacionales.

La principal consecuencia de esta crisis es que las empresas tendrán que pensar en global y actuar en local. Es decir, el mercado sigue siendo global, pero el proceso pasa a ser local, todo ello sin reducir la productividad y competitividad: reducción de la dependencia a las cadenas de suministro global (mayor control, proximidad) unido a un refuerzo de las actividades de carácter más local (permite potenciar el empleo y el Valor Añadido local).

INFORME DE LA CÁMARA DE COEMRCIO DE VALENCIA

La crisis del Covid-19 y el comercio mundial

La actual crisis provocada por la pandemia del Covid-19 es global, simétrica y con un origen no económico, a diferencia de crisis anteriores. El confinamiento en casi todos los países del mundo y la paralización de la actividad ha provocado:

  • Un shock de demanda y de oferta
  • La interrupción de las cadenas de valor globales
  • El cierre de fronteras y la suspensión de la movilidad de las personas sin precedentes, tanto dentro de los países como fuera de ellos.

Los economistas de la OMC prevén que el comercio disminuirá drásticamente en todas las regiones del mundo y en todos los sectores de la economía.

En un escenario optimista, el volumen del comercio mundial de mercancías podría caer un 13% en 2020. En un pesimista, donde no se controla rápidamente la pandemia y los Gobiernos no coordinan las respuestas políticas, la disminución podría ser de un 32% o más.

Por tanto, dos factores determinarán la fuerza de la recuperación: uno de ellos es la rapidez con que se controle la pandemia, y el otro, las decisiones políticas que tomen los Gobiernos.

A nivel comercial, además de la contracción de la actividad comercial a nivel mundial, esta crisis supone también una marcha atrás en los procesos de apertura comercial de las dos últimas décadas, tanto en países en desarrollo como desarrollados, como medida de protección económica.

Desde la Organización Mundial del Comercio, entre otras instituciones, se advierte que el proteccionismo no es la solución al problema. Las fases de actuación ante el desafío actual pasan por:

  • Abordar las medidas que las naciones implementaron o deberían implementar para enfrentar la emergencia sanitaria mundial;
  • Ante una crisis global, se necesita un mayor cooperación internacional  para apoyar la recuperación económica mundial;
  • Asegurar que el sistema de comercio multilateral sea más resistente y efectivo para impulsar la recuperación.

Algunas de las medidas que plantea la OMC para impulsar la recuperación económica a nivel global desde el comercio internacional son:

  • Reducción y eliminación de aranceles cuando sea posible, e incluso considerar aranceles cero para productos farmacéuticos, productos de tecnología de la información, bienes ambientales y productos que ya tienen un arancel bajo;
  • Facilitar el suministro transfronterizo de servicios;
  • Tomar medidas para restablecer la financiación del comercio;
  • Implementación del Acuerdo de Facilitación del Comercio;
  • Impulso del comercio electrónico, como facilitador de las relaciones comerciales;
  • Disciplinas comunes sobre subsidios industriales nacionales y ayuda interna para la agricultura;
  • Apoyo a la implementación exitosa del Acuerdo de Libre Comercio Continental Africano (AfCFTA).

Las exportaciones, motor de la recuperación

Para los países de la Unión Europea, incluida  España, el comercio exterior constituye una de las palancas clave en las que sustentar la recuperación de la actividad económica, especialmente la industrial, pero tambiénla de servicios (no turísticos), tal y como ya lo fue en la última crisis económica 2008-2009.

Motor que debe, no obstante, ir acompañado de otros elementos clave para que realmente la recuperación sea consistente en el medio y largo plazo: mantenimiento y mejora de la competitividad, la flexibilidad  de los procesos productivos y la aplicación de las nuevas tecnologías.

Las exportaciones de bienes y servicios constituyeron para la Comunidad Valenciana un motor de tracción para la recuperación económica tras la última crisis.

Entre 2009 y 2019, las exportaciones aumentaron un 84%, tasa que casi duplica la registrada en la fase de expansión económica entre 1998-2008 (un 45%). Asimismo, el número de empresas exportadoras regulares mostraban un crecimiento sostenido y superaban en 2019 las 7.800 (2.200 más que las existentes en la anterior crisis); empresas que se caracterizan por su mayor productividad, competitividad, tanto en el mercado nacional como en los exteriores.

Con un grado de apertura externa del 50% (exportaciones + importaciones/PIB) el comercio exterior valenciano constituye una importante herramienta de reactivación, que hay que apoyar, promover y potenciar.

 

Recuperación geográfica desigual, también para las exportaciones

Ante una crisis global y simétrica como la actual, las consecuencias serán, sin embargo, asimétricas, y variará en función de las políticas sanitarias, sociales y económicas que aplique cada país, así como de la situación económica de partida de los mismos.

Es por ello que la desescalada y la apertura de fronteras y mercados serán desiguales en el tiempo y en las formas en las diferentes partes del mundo y las características de cada uno de los mercados marcarán el ritmo de recuperación y la evolución de su comercio exterior. Asimetría que afectará a las exportaciones valencianas, sobre todo en cuanto a qué mercados van a registrar un mayor o menor retroceso o cuales se van a convertir en un mercado de oportunidad.

Exportaciones de la Comunidad Valenciana por áreas geográficas. 2019

  Milesde euros %var.2019/2018
América Latina 1.702.176 -1,15
    México

Brasil

Colombia

Chile

República Dominicana

508.176

214.180

159.416

154.685

129.973

-5,92

15,54

3,52

2,98

7,71

América del Norte 3.006.097 23,04
África 2.327.584 0,17
    Marruecos

Argelia

Egipto

Sudáfrica

760.487

510.701

299.859

155.241

4,34

-15,91

16,92

13,43

Asia 2.606.512 0,05
    Oriente Medio 1.104.322 -0,85
    Asia Oriental ( y China)   851.067 2,92
 Economías dinámicas de Asia 429.159 1,30
   Asia Central 17.468 5,10
   Sudeste Asiático 311.081 1,34
   India 198.373 -5,37
EU-Europa geográfica 20.896.307 0,59
UE – 28 países 19.193.562 1,01
Zona Euro 14.524.812 -0,74
Otros países europeos 1.702.746 -3,99
OPEP 1.334.141 -7,11
TOTAL EXPORTACIONES 31.160.193 2,8

 

 

Europa

El 62% de las exportaciones valencianas tienen como destino los países de la Unión Europea. Varios países europeos (incluida España) han anunciado durante la primera quincena de mayo planes para reabrir gradualmente sus economías y algunos ya han comenzado el proceso. El momento, la secuencia y el ritmo de las salidas planificadas difieren entre los países, lo que refleja las diferencias en el progreso de la epidemia, pero también las preferencias nacionales (escuelas, comercio, industria, construcción, movilidad, etc…).

Las previsiones del FMI apuntan un retroceso del 6,6% en Europa en 2020 y hasta el 7,3% en la Zona Euro. La mayoría de los países  europeos registran un retroceso entre el 6% y el 9%. Los países del sur de Europa y los países bálticos van a ser los mas afectados por la crisis en 2020, dado que el sector turístico tiene un mayor peso en su PIB.

Sin embargo, la recuperación de las economías prevista para 2021, clave para retomar la actividad comercial y para el futuro de nuestras exportaciones, va a ser mas desigual. Las previsiones del FMI apuestan por: las economías bálticas –Letonia, Lituania y Estonia- (8%), Irlanda (6,3%), y Alemania.

Otros países del Norte del Europa  (Dinamarca, Noruega, Suecia, etc.) han aplicado un menor grado de confinamiento, con lo que su shock de demanda ha sido inferior, y por tanto, la recuperación del ritmo de actividad va a ser más rápida.

Cabe destacar tambien, las expectativas menos pesimistas en algunos de los países del Este de Europa como Polonia, la República Checa, Hungría o Bulgaria, que no sólo registran una menor incidencia de la pandemia (y por tanto una caída del PIB menor) sino que tambien pueden convertirse en mercados objetivo de inversiones de las empresas europeas en una nueva relocalización de las cadenas de valor para las grandes empresas europeas, donde primará la seguridad del aprovisionamiento frente a los costes de fabricación.

El mercado del Reino Unido, el tercero mas importante para las exportaciones valencianas, se va a ver doblemente perjudicado: por un lado, el retraso en la toma de medidas contra la pandemia, agravando los negativos efectos sanitarios y económicos, y por otro, el escaso progreso en la negociación sobre las condiciones de salida del Reino Unido de la Unión Europea, que tiene como fecha tope el próximo 31 de diciembre, añadiendo aún mas incertidumbre sobre las relaciones comerciales con ese país.

Asia Oriental

Hasta la fecha, más de 250.000 personas en el sur y este de Asia han sido infectadas y 9.700 han muerto. China, India, Indonesia, Japón, Singapur y Corea del Sur representan más del 85% de todas las infecciones. El PIB de China cayó un 36,6% en el primer trimestre de 2020, y Corea experimentó un descenso de la producción del 5,5%.

Las exportaciones valencianas a esta zona geográfica suponen casi el 5% del total.

China inició a finales de marzo la apertura gradual de la actividad económica, priorizando sectores esenciales, industrias específicas, regiones y grupos de población concretos, y aprovechando la digitalización, el big data y la tecnología para respaldar el seguimiento de contactos.Será uno de los primeros países en alcanzar la normalidad en la actividad, con un crecimiento previsto del PIB del 9% para 2021. Sin embargo, la debilidad de la demanda interanacional, el deterioro de su imagen a nivel mundial y los futuros cambios dentro de las cadenas de valor internacionales, reduciran el atractivo del mercado chino como destino de las exportaciones, mas aún cuando las ventas valencianas a China llevaban dos años consecutivos en retroceso.

India, por el contrario, si acierta en controlar la pandemia (difícil por el elevado porcentaje de población que vive en la calle y el hacinamiento), podría convertirse en el sustituto de China dentro de las cadenas de suministro internacional. Cuenta con capital humano preparado y una política democrática y de progresivo aperturismo, pero tambien con deficiencias en las infraestructuras y bajo poder adquisitivo.

Corea, Japón, Singapur y Taiwan: Países con una mayor conciencia del problema sanitario y la experiencia de crisis víricas anteriores, lo que les facilitó la adopción rápida de medidas de prevención y contención, donde la tecnología digital ha tenido un peso imporante. Ello ha pemitido que la movilidad doméstica y la actividad empresarial nunca estuvieron ampliamente restringidas, lo que supondrá una recuperación mas tremprana de la actividad económica. Estos países del Sudeste Asiático, junto con otros como Indonesia, Filipinas, etc, se convierten en mercados y  nichos de oportunidad para los productos valencianos.

 Oriente Medio

A los efectos económicos de la caída de la demanda y de los precios del petróleo, así como de los ingresos procedentes del turismo, hay que añadirle un grado de incertidumbre adicional en esta zona geográfica: el posible aumento del descontento social derivado del aumento de la pobreza y las desigualdades, generando inestabilidad social en aquellos países más frágiles políticamente. Estas negativas expectativas, junto al hecho de que Emiratos árabes, Arabia Saudí y Qatar han sido los países que han registrado un mayor retroceso de los certificados de origen de la provincia de Valencia entre los meses de marzo y mayo, lo que permite deducir que a corto y medio plazo no van a ser mercados en expansión o reactivación.

Magreb

El 5% de las exportaciones valencianas se destinan a Marruecos, Argelia, Egipto y Túnez. Durante los últimos años, éstas han registrado un aumento continuado (con la excepción de Argelia), convirtiendo estos mercados en nichos de oportunidad para los productos valencianos. La crisis del Covid-19 ha puesto de manifiesto las debilidades en cada uno de ellos. Argelia y Egipto van a a ser lo países más negativamente afectados, por su dependencia de los ingresos por el petróleo y el turismo, respectivamente. En el caso de Marruecos y Túnez, la mejor situación económica de partida, contar con una economía más diversificada y una mejor gestión de la pandemia, permite prever una mejor evolución de las exportaciones hacia estos países a partir de la segunda mitad del año.

África Subsahariana

Según el FMI, el conjunto de países que conforman esta zona registraran en 2020 un retroceso del PIB del 1,6%, lo que contrasta con tasas medias superiores al 3% de los últimos años.A los efectos económicos que sobre los países africanos va a tener el shock de demanda a nivel mundial y la caída de los precios de las comodities, se añade la incertidumbre sobre el control de la pandemia en este continente, caracterizado por un elevado nivel de economía informal, el desfase tecnológico y un sistema sanitario insuficiente, lo que implicaría que se podría convertir a medio y largo plazo en un repositorio del virus

A cambio, los países subsaharianos cuentan con una población joven (por lo que es menos factible que el sistema sanitario se sature) y una política activa de ayuda del Fondo Monetario Internacional para la reactivación.

Pero no todos los países se van a ver afectados de igual manera, dado que dependerá de las características de sus economías. Así, los más afectados serán los monodependientes de ingresos, por falta de una diversificación de sus economías:

  • Los países más dependientes de las exportaciones de petróleo retrocederán un 2,7%: especialmente Nigeria, Angola y Gabón.
  • Los países con elevada dependencia de los ingresos procedentes de las exportaciones de materias primas (no agrarias) retrocederán un 2,7%: Sudafrica, Ghana, Guinea,…
  • Por último, los países con una elevada dependencia de los ingresos por turismo, son los más afectados de todos, pues se prevé una caída del 5% (Cabo Verde, Gambia, Sheychelles,etc.), aunque en su mayoría son de pequeño tamaño.

Los países de África Occidental, como Costa de Marfil o Senegal, siguen constituyendo mercados de oportunidad para las empresas valencianas, tal y como queda constancia en el moderado aumento de los certificados de origen a dichos países en los últimos meses.

América del Norte

Canadá y Estados Unidos han sido los mercados no europeos que más han crecido en 2019 para las exportaciones valencianas (23%), suponiendo casi el 10% del total de exportaciones. Senda que se va a ver, sin duda, truncada por la pandemia.

  • Estados Unidos se ha convertido en el foco de la pandemia, con datos de paro en máximo históricos, lo que sin duda, se traducirá en una caída de la demanda de consumo, afectando de forma especialmente negativa a los productos de importación. Posiblemente los productos valencianos pierdan parte de la cuota de mercado conseguida en los últimos años. La guerra comercial de Trump con China y la Unión Europa de los dos últimos años –con subida de aranceles- no favorecerá una recuperación a medio plazo de las exportaciones al mercado estadounidense.
  • Canadá cuenta con un sistema sanitario público y universal y, a diferencia de EEUU ha aplicado medidas de confinamiento para atajar la pandemia. Aunque su tasa de paro pasará del 5% en 2019 a cerca al 14% en mayo de 2020, se espera una rápida recuperación en la segunda mitad del año, en base a las medidas de reactivación aplicadas. El Acuerdo de libre comercio con la UE constituye una plataforma adicional para una rápida recuperación del comercio con este país.

Latinoamérica

Los países latinoamericanos van a sufrir con especial intensidad la crisis económica debido no sólo a la caída de ingresos derivados del descenso los precios de los precios de las commodities (materias primas y petróleo), la menor demanda mundial, y las remesas de los emigrantes, sino también por las propias características de las economías latinoamericanas: elevada economía informal, desfase tecnológico, reducido margen fiscal para establecer medidas de estímulo económico y bajo grado de cooperación regional.

La caída del PIB vendrá acompañada por un aumento de las desigualdades sociales, el aumento de la deuda y una mayor aversión del capital a invertir en estos países.

No obstante, hay mercados donde la presencia de empresas españolas es mayor, con una mayor apertura comercial y diversificación de su economía, como son Chile, Perú o Colombia, las cuales ya constituían mercados de oportunidad para las empresas valencianas, y que posiblemente se mantengan como tales en la región de América Latina.

Sin embargo, en mercados tan significativos como México, Brasil o Argentina, la inestabilidad económica y social, la incertidumbre sobre la dirección de las políticas frente a la pandemia y la depreciación de sus monedas, acentuaran las desigualdades internas, y elevará los riesgos para comerciar con estos países.

Conclusiones

La actual crisis económica, como ya ocurriera en anteriores crisis, va a suponer para el tejido empresarial valenciano una transformación que le permita, sobre todo, dotarse de flexibilidad para adaptarse a las nuevas condiciones de los mercados internacionales.

La nueva tendencia que se abre paso como consecuencia de esta crisis sanitaria la denominanglocalización: pensar en global y actuar en local (globalización + localización). Es decir, el mercado sigue siendo global, pero el proceso pasa a ser local, todo ello sin reducir la productividad y competitividad: reducción de la dependencia a las cadenas de suministro global (mayor control, proximidad) unido a un refuerzo de las actividades de carácter más local (permite potenciar el empleo y el Valor Añadido local).

Del análisis de los diferentes mercados de las exportaciones valencianas cabe esperar que se produzcan las siguientes tendencias:

  • Tendencia moderada hacia una concentración de las exportaciones en los mercados europeos, por su cercanía geográfica, facilidad de comercio y poder adquisitivo. Los mercados del norte de Europa, los del Este de Europa y Turquía serán los más dinámicos por verse menos afectados por la crisis y la caída de la demanda, y objetivo de inversiones en el nuevo proceso de relocalización de las cadenas de suministros a nivel global.
  • El mercado británico –tan importante para el sector exterior valenciano- puede verse afectado negativamente por la recesión económica, un Brexit sin acuerdo el 31 de diciembre y la consecuente depreciación de la moneda.
  • Frente a la posible pérdida de mercado en Estados Unidos, Canadá mantendrá un comportamiento positivo para las exportaciones valencianas.
  • Algunos países de África Occidental y del Sudeste Asiático que ya venían mostrando un importante dinamismo para las exportaciones valencianas en los dos últimos años, continuarán siéndolo en la segunda mitad de 2020 y 2021, dado que algunos de ellos pueden convertirse en sustitutos de China como suministrador dentro de la cadena de valor.
  • La dureza de la crisis en América Latina castigará a las exportaciones a estos países. No obstante, países mejor preparados como pueden ser Chile, Perú o Colombia, podrían ser los mercados de referencia en esta zona geográfica para las empresas exportadoras así como para las empresas ya implantadas.
  • Aunque China va a ser uno de los primeros países en recuperar la normalidad en su actividad, como mercado de destino, ofrece hándicaps como destino de oportunidad. Por el contrario, la India, puede a medio y largo plazo convertirse en Asia en un nuevo gigante, dotado de capital humano preparado y situado entre China y Europa.
  • Por último, entre los países del norte de África, Marruecos será el mercado con mayores oportunidades por ser el de economía más diversificada y el que mejor ha contenido la pandemia.