Enrique Arias Vega: Zapatero, el inocente
Ya ha tardado José Luis Rodríguez Zapatero en dar explicaciones sobre su participación en el rescate del Plus Ultra. Y lo ha hecho, simplemente, para negar las acusaciones de sus detractores, sin más, sin aportar prueba alguna de su proclamada inocencia.
Un Zapatero nada contrito manifestó en TVE que jamás intermedió en favor de la aerolínea ni ante el Gobierno, ni la SEPI ni nadie y que no se puede afirmar lo contrario. Su exculpación fue mera charla, poniendo su palabra contra la de quienes lo inculpan. Por no quedar claro, ni supo explicar por qué sus hijas han cobrado de la empresa Análisis Relevante durante tres años en que estuvieron sin trabajar.
Estamos, pues, ante unas explicaciones tardías en las que no tenemos más que la palabra del encausado en su defensa. Puesto a no esclarecer, tampoco ha podido justificar el botín de joyas hallado en su caja fuerte, más allá de decir que se trata de un regalo personal de cortesía, cuando un regalo de esa índole todo lo más es una cesta de navidad, como ironiza Gabriel Rufián. Queda sin saberse, por consiguiente, quién hizo la dádiva, dónde, cómo y por qué. Además, un obsequio de tal envergadura debería haberse donado al patrimonio nacional, tal como la propia política de transparencia del ex presidente pregonaba.
Así que nos encontramos ante un intento de blanquear la conducta de Zapatero, sin más argumentos que su propia palabra. Para sus enemigos habrá sido un intento en vano, ante la inconsistencia de sus afirmaciones, mientras que para el Gobierno y el PSOE, unidos al ex presidente en su maraña de actuaciones irregulares su acción lo es de una inocencia prístina que el juez tendrá dificultades en desmontar.










