Vicente Montañez: «Los desmanes de Grezzi y Ribó en la EMT Valencia y el incierto futuro de la empresa»

Vicente Montañez, economista de reputado prestigio y concejal del Ayuntamiento de Valencia. Es el portavoz adjunto del Grupo Muniicpal de VOX y forma parte del Consejo de Administración de la EMT Valencia.

La EMT Valencia una empresa muy polémica en el último año con irregularides a decenas detectadas y con una muy criticable gestión por parte del concejal delegado Grezzi.

Ante el crédito que el alcalde Joan Ribó quiere pedir para seguir financiado una empresa que va claramente a la deriva nos concede esta entrevista Vicente Montañez.

Hoy se llevará al consejo de Administración de la EMT un expediente para la contratación de un crédito para la financiación del circulante. ¿Cuál será la posición de su grupo municipal al respecto?

Lo que Ud.Comenta es un episodio más del culebrón de grezzi al frente de la EMT. En el último consejo de administración al que llevaron para su aprobación las cuentas del ejercicio de 2019 ya acciones la luz de alarma sobre la mala marcha de la EMT. Ya advertí que durante el ejercicio 2019, era una práctica irregular financiar el circulante a través del préstamo del BEI para la compra de los autobuses. De hecho, del análisis de las cuentas quedaba claro que la EMT, siendo sus resultados teóricos positivos, tenía problemas para financiar el circulante y que se estaba tirando de préstamos para inversiones para financiar el circulante. Esto no solo era consecuencia del descalabro financiero que había supuesto la “presunta estafa” de más de 4 millones de euros, sino de una gestión donde la subida proveniente de la dotación presupuestaria del ayuntamiento había sido lapidada en un incremento de gatos de personal sin precedentes hasta la fecha en dicha empresa. Por tanto, ya en 2019 la EMT apuntaba a unos resultados negativos de no ser por la última transferencia realizada a finales del mes de diciembre con el único objetivo de no dar un resultado de explotación negativo y que se disfrazó como una aportación a la inversión en nuevos autobuses. Desde mi grupo municipal, no podemos más que oponernos a que se siga gestionando la EMT como un chiringuito, y buena prueba de ello es que se solicite la aprobación de una línea de crédito por importe de 27.200.000 euros que se lleva en el día de hoy al consejo de administración.

¿Por qué asevera Ud. Que la EMT se está gestionando como un chiringuito?

Mire le pondré un ejemplo. La EMT es una empresa que ya gastaba más de lo que ingresaba y que no dudo en ampliar los salarios del personal cuando los recursos propios no aseguraban la viabilidad de la asunción de dicho gasto. No dejó de extrañarme que cuando se produjo la estafa de más de cuatro millones, no hubiera problemas de tesorería para asumir los vencimientos a cortos con empleados y proveedores. La única explicación, tras el análisis de los flujos de caja de la empresa, era que el préstamo que se solicitó para la compra de autobuses se hubiera destinado para financiar el circulante. De no haber sido así, debería de haberse habilitado una partida extraordinaria (como si sucedió a final de año) para evitar el incumpliendo de obligaciones de pago de la EMT. Por tanto, la EMT ya tenía problemas de financiación antes de la crisis del COVID, y está, no ha hecho más que poner de manifiesto en un corto espacio temporal aquello que las cuentas de la empresa ya presagiaban.

¿Y con la caída de usuarios y por consiguiente de facturación a consecuencia de la pandemia del COVID, hacia donde evolucionará la EMT?

Pues es evidente que en la medida en que la estructura de costes sigue prácticamente invariable, la situación de partida ya era muy delicada y no han existido acciones orientadas a buscar la viabilidad económica de la mercantil, las consecuencias de la reducción del númerode pasajeros sobre las cuentas de las empresas serán devastadoras. Las pérdidas de facturación de los clientes que ya no utilizan por distintos motivos (falta de confianza sanitaria, niveles de ocupación y distancia de seguridad, procesos de cambios de líneas o utilización de medios de transporte alternativos)impactan en su totalidad en pérdidas. Ya se nos indicó en el consejo donde se nos solicitó el apoyo para el ERTE por causas de fuerza mayor (a que mi grupo se opuso) que la previsión de pérdidas de explotación para el año 2020 sería de unos 32 millones de euros. Y en ese mismo momento, solicité tanto a la presidencia como a la gerencia un plan de viabilidad para la empresa, plan que a fecha de hoy y con la petición del apoyo del consejo para solicitar un crédito de 27 millones seguimos sin tener.

¿Cuál sería a su juicio los ejes de ese plan de viabilidad?

Es indudable que si la EMT no es capaz de mantener los niveles de pasajeros que disponía en 2019 su viabilidad como empresa está en cuestión. Por tanto, desde mi grupo ya propusimos a la presidencia y a la gerencia de la compañía la necesidad imperiosa de estudiar la viabilidad de la transformación de la EMT en una empresa de servicios metropolitanos de transporte, que pudiera, mediante la venta de la prestación de servicios de transporte de autobús a los municipios del gran valencia y colindantes, mejorar notablemente sus niveles de facturación por la prestación de servicios. También se advirtió de la necesidad imperiosa de trasladar las inversiones en vehículos híbridos prevista para este ejercicio a ejercicios futuros una vez recuperados los niveles de facturación. Esto será el único garante para poder mantener la plantilla de la empresa y no tener que acometer expedientes de regulación de empleo que siempre son traumáticos además de que pueden poner en jaque las inversión realizada por todos los valencianos. En momentos de crisis, hay que ser imaginativos y buscar economías de escalas, que permitan mantener los niveles de facturación asegurando la viabilidad de los activos.

¿Pero sí que se intentó ir por parte de la dirección de la empresa a un expediente temporal de regulación de empleo (ERTE)?

Ese fue otro de los grandes errores de gestión de la actual dirección de la EMT. Era más que evidente que la empresa no cumplía con los requerimientos exigidos para acogerse a un ERTE por motivos de causa de fuerza mayor como consecuencia del COVID19. Hay que tener en cuenta que para poder acogerse a esta modalidad de ERTE la empresa debía de pertenecer a una actividad sobre la que se declaró el confinamiento forzoso o presentar unas pérdidas de facturación superiores al 70%. Este último requerimiento nunca se cumpliría, puesto que la EMT recibe el 70% de los ingresos como consecuencias de trasferencias de crédito del propio Ayuntamiento de Valencia. Por ese motivo votamos en contra del ERTE y por ese mismo motivo fue desestimado por las autoridades competentes.

¿Y porque votaran Uds. en contra de la solicitud de este crédito de 27.200.000 euros?

Vamos a votar en contra por responsabilidad. Al consejo de administración no se ha traído ningún plan de viabilidad que permita entender cómo se van a devolver las cantidades solicitadas ni de qué forma. Nosotros necesitaríamos ver un plan de acción sobre los costes operativos y una modelización de previsiones de nuevos ingresos en pro de un plan establecido. Y nada de esto existe. Ni tan siquiera, nos presentan un plan de paralización de las inversiones previstas en la adquisición de nuevos autobuses híbridos, algo totalmente prescindible en este momento que está en serio peligro los puestos de trabajo de la plantilla. Por tanto, volveremos a instar a la dirección de la EMT y a la junta general de accionistas a presentar a la mayor brevedad posible un plan de viabilidad creíble y que permita conocer los requerimientos reales de financiación así como sus plazos de amortización. Solo frente a ese plan, siempre que sea coherente y realista, podríamos dar apoyo a un endeudamiento. Hacerlo en la actual situación de la EMT, no es más que un acto de irresponsabilidad y mala praxis empresarial que solo llevará a un mayor endeudamiento de la empresa (y por consiguiente de su único accionista el Ayuntamiento de Valencia) sin garantía alguna de poder cubrir la deuda e incurrir en un impago. Esto sería la muerte sin lugar a dudas de nuestra empresa de transportes.