Enrique Arias Vega: Pedro Sánchez, el eterno
En una entrevista en Estados Unidos, Pedro Sánchez ha informado no sólo que la legislatura durará hasta 2027, sino qué es año volverá a presentarse a la Presidencia del Gobierno. Tal afirmación contrasta con la efectuada cuando fue elegido secretario general del PSOE, en que dijo que un jefe del Ejecutivo no tendría que estar en el puesto más de dos mandatos consecutivos, como fue el caso explícito de José María Aznar y de Rodríguez Zapatero.
Eso demuestra la falta de palabra de nuestro hombre y que jamás tuvo la intención de cumplirla. Es lo mismo que ocurrió durante los cinco días en que reflexionó sobre si se quedaba o no en la Presidencia cuando en su ánimo no estuvo nunca la posibilidad de dejarla, sino que fue un teatro destinado a configurar la unidad respecto a su persona y a la petición que le hiciese su partido de que siguiese en el cargo.
O sea, que Pedro Sánchez tiene la voluntad de aferrarse a su puesto y seguir en él más allá del final de la legislatura. Para eso, inventará cualquier patraña que ponga en un aprieto a una oposición desnortada, con la ventaja, además, de que no necesita ganar las próximas elecciones, ya que tampoco lo hizo en las anteriores. Le basta con que el PP, con Vox o sin Vox, no saque la mayoría absoluta y aglutine en torno a él toda la extrema izquierda y los independentistas, como ha hecho hasta ahora, para seguir manteniéndose en el Gobierno.
Ése es el peligro de Sánchez, su vocación de eternidad al frente del país, que es lo que necesita para desarmarlo totalmente y dejarlo de tal manera que no lo reconozca ni la madre que lo parió.












