Nuestro Estado es el Sheriff de Nottingham. Recauda y recauda y nos extorsiona legalmente.
Y, ¿para qué? Para entre otras cosas muy cuestionables, legalizar y “acoger” que traducido es mantener, a todo el que sea capaz de llegar a España, cosa por otro lado muy fácil. El Sheriff no nos cobra impuestos para que tengamos un SEPE competente, ni una empresa de Correos, ni Una sanidad “saneada” ni una educación de calidad. Todo lo contrario. Pagamos para que a los niños en vez de educarlos se los adoctrine y se los deje tan ceporros como sea posible. Pagamos para que a los médicos y el personal sanitario se los tenga completamente saturados. Pagamos para que Correos sea un nido de vagos y corrupción. Pagamos para que en el SEPE no se trabaje un día entero desde 2020.
Todo el “tinglado” de CCAA, Parlamentos, diputaciones y el Sursum corda, está hecho única y exclusivamente para que una clase privilegiada de inútiles vivan a nuestra costa.
Y esto está muy mal, pero peor está justificarlo. Peor está hacerle el juego (como hacen muchos) esperando meter la cuchara en el plato. Y lo peor de todo es el circo absurdo que se monta alrededor de cualquier problema real. Lo peor, exceptuando a la nefasta clase política, son los medios de información. Con la excusa de “dar voz” nos meten mañana tarde y noche los argumentos más falsos y peregrinos del mundo.
- Gente absurda y con claras carencias intelectuales nos dan la turra en las televisiones sentando cátedra.
Tener que ver a “Barbie Gaza” soltar sandeces en una televisión pública es como poco, indignante. Cualquiera con dos neuronas operativas debería saberlo. Que esos programas que van de “plurales” con presentadores que “discuten”, nos estén bombardeando con las opiniones de indigentes mentales, ya dice a las claras lo que son. No es pluralidad, es ventana de Overton a full. El señor de un pueblecito de Zamora que no ha estado jamás en Ceuta escucha cómo la presentadora pija le dice que los 70.000 invasores, son niños y mamás desesperadas. Puede que el señor se lo crea.
- No le han mostrado una sola imagen de los “tiarrones” de metro ochenta y cien kilos, que están entrando y deambulando por la ciudad.
También le cuentan que muchos son adolescentes con aspecto de anchoa que pesan 60 kilos mojados, pero no es verdad. Les muestran las colas de mujeres y niñas que están a la caza de la nacionalización para “tener una vida mejor”. Seguro, se calzan una paguita que le ingresan en su banco marroquí y ya lo creo que viven mejor. Y lo más gracioso es que muchas de ellas harán como sus mamás y cuando el nene tenga 16 años, nos lo enviarán para que lo mantengamos nosotros.
Y esto no es huir de ninguna guerra ni de la miseria ni nada de eso. Ni siquiera vienen por creer que España es mejor. Vienen a aprovecharse todo lo posible porque si de verdad quisieran un país mejor, harían otras cosas.
Pero “Mojamé” los tiene muy bien aleccionados. Les dice que somos el enemigo, unos opresores y que chuparnos la sangre no solo no está mal, es que es de ser un buen “moroquí”. Así tenemos gente nacida ya en España con dos pasaportes y dos ciudadanías. Una de la que presumen, aunque no les sirva para nada y otra del país del que han sacado lo que tienen y aun así desprecian.
- La invasión de Ceuta es el broche de oro a una invasión lenta que lleva más de 20 años.
También la constatación de que, si mañana bombardean La Zarzuela y se instala en las ruinas “Mojamé”, aquí no movería un dedo nadie. A Margarita se le caería el casco sobre los ojos porque le queda un poco grande. A Marlaska le comprarían otra villa y al ejército no le darían órdenes. O sí, quizá la de unirse al ejército invasor y reprimir a la población autóctona. No lo descartemos, que la obediencia es la obediencia, y ya lo hemos comprobado. Los mandos políticos del ejército se encargarían de eso. Porque no olvide que invadir en el lenguaje de nuestros nefastos gobernantes significa “migrar”.
No olviden que -seguramente lo veremos- ceder una ciudad a un país extranjero se denominará “cogobernanza”. Y que el “ejército no está para todo”, pero en territorio nacional, fuera está para “lo que manden”.
No creamos que la invasión es algo que le ha ocurrido a Ceuta. Ahí no se van a quedar y mucho menos van a volver por donde han venido. A esos, patera va -marina o aérea-, patera viene, los tenemos repartidos por toda España antes de navidades.










