Juan Carlos Martínez Jiménez: La inclusión en la moda
Si buscas en Internet los diez diseñadores más importantes o influyentes en la moda, todos son blancos, bien sean mujeres u hombres. Que han habido y hay grandes diseñadores de otras razas, es un hecho, pero cuando miramos al Olimpo de los diseñadores esto es una realidad. Lo primero, no confundir inclusión con diversidad, la diversidad es un hecho, la inclusión es generar la oportunidad, donde todas las personas sean escuchadas y obtengan una participación plena.
Hay una explicación histórica, la evolución y comercialización de la moda tiene su epicentro en París, es ahí donde nacen las tendencias más importantes y donde acudían todos los interesados en evolucionar en el mundo de la moda, en ese momento blancos y occidentales.
Aunque no es concluyente, hay estudios donde se plantea la mayor idoneidad, por características físicas, de los deportistas negros, como la resistencia, la velocidad o el salto. Pero aquí hablamos de posibles cualidades inherentes, de tipo físico, es lógico que no tengan un comparativo con triunfar en el diseño. Es evidente que se trata de un fenómeno social que se arrastra desde hace muchas décadas, y esta situación, me lleva a relataros un evento que me parece muy interesante y que marcó, sin duda, un antes y un después en la inclusión en el mundo de la moda, La Batalla de Versalles.
Me parece un evento poco conocido y muy interesante, donde hubo un cambio importante y significativo, que visibilizó a un diseñador, en este caso, negro, junto también, con otro tema tabú, las modelos negras; el tema de las modelos de distintas edades y de cualquier talla, merecerá un articulo aparte.
Todo nació con un evento benéfico en 1.973, que reunió a cinco diseñadores franceses y cinco diseñadores estadounidenses, el motivo, recaudar fondos para la restauración del Palacio de Versalles; los franceses concurrieron con los diseñadores: Pierre Cardin, Hubert de Givenchy, Emmanuel Hungaro, Merc Bohan y liderando el grupo, el más que consagrado, Yves Saint Laurent. Por su parte el equipo de diseñadores estadounidense se compuso por: Bill Blas, Oscar de la Renta (de origen dominicano), Halston, Anne Klein, que aportaba una asistente de lujo, la diseñadora Donna Karan. Como en la ruleta, ¡no va más!; vaya elenco, y dentro de ese grupo americano, se encontraba el diseñador negro Sthepen Burrows; además se contó con un grupo de diez modelos afroamericanas, algo totalmente inusual en las grandes pasarelas en aquel momento.
Para que contar, quién estuvo por allí, desde la princesa Grace de Mónaco, hasta las actuaciones por el lado francés de Josephine Baker (aunque era norteamericana), a la actuación de Liza Minelli por el lado americano. Imaginar en un mundo como la moda, con tantos grandes del diseño, como corrían los egos, como anécdota, el diseñador Halston hablaba de él mismo, en tercera persona, o la propia Liza Minelli, que se negaba a actuar si en el escenario estaba Raquel Welch; ríete tú de cualquier espectáculo al que puedas asistir, el poder contemplar aquel mercado de las vanidades.
Pasó a la historia como la Batalla de Versalles, por la incidencia que obtuvo en los medios de comunicación, que convirtieron el evento en un enfrentamiento mediático, que alcanzó gran relevancia internacional. Pues aunque a priori el elenco francés parecía insuperable, los cronistas remarcan, que estuvieron bien, pero los estadounidenses fueron insuperables
Esto llevó a un reconocimiento del diseñador y las modelos negras, y durante una década les dio un gran impulso; habían brillado con los grandes de la moda. Posteriormente esto se fue diluyendo, pero si tuvo un gran impacto inclusivo, el propio Givenchy, comenzó a integrar modelos negras en sus desfiles, Yves Saint Laurent se acercó para felicitar por sus modelos a Barrow, y Oscar de la Renta reconoció que las modelos negras habían marcado la diferencia.
Los datos en estos últimos años indican que los diseñadores negros en Estados Unidos suponen sobre un 7,5% del total, no existe una cifra clara de diseñadores orientales, y sin duda, la mayoría son blancos; si se aprecia una gran expansión en este momento de diseñadores negros; en 2021, tres de ellos alcanzaron los galardones más importantes de la Semana de la moda de Nueva York, y seguro seguirán mejorando estos datos. No podemos olvidar a los tres japoneses que llevan décadas triunfando en la cuna de la moda, París; Rei Kawakubo, Issey Miyake, Yohji Yamamoto, y la internalización, junto con la globalidad, está cambiando el panorama. Seguro que pronto, cuando se hable del Olimpo de los diseñadores, el panorama será multicolor.












