Enrique Arias Vega: Idas y venidas de Mónica Oltra
Después de dos veces que se ha sobreseído el caso penal contra la ex presidente valenciana Mónica Oltra, ésta vuelve a estar imputada por el caso de encubrimiento de los abusos a una menor por su ex marido, él sí condenado.
El caso jurídico de la política valenciana es un ir y venir a los tribunales, paralizados en las dos ocasiones anteriores por presunta falta de pruebas. Pero lo cierto es que la Justicia no ha dejado de tirar de la cuerda, convencida que de una u otra manera aparecerían los indicios. Así que la famosa política de las camisetas injuriantes contra Paco Camps vuelve al banquillo del que se libró dos veces.
El argumento exculpatorio de Oltra siempre ha sido que lo suyo era una persecución política por no doblegarse a las presiones de los poderosos. O sea, que ella es inocente frente a la maldad de quienes la imputan.
También podría argüirse lo contrario: que la relevancia política de la acusada le ha servido para librarse hasta ahora del juicio que inevitablemente le concernía.
Lo cierto es que los delitos de que se acusa a Oltra han acabado con su trayectoria política, sea cual sea el resultado penal. La ex vicepresidente fue una de las creadoras de Sumar, con Yolanda Díaz, y difícilmente puede ser recogida por ésta, cuando ella misma está en sus horas más bajas. Independientemente de que resulte culpable o no, el fin político de Mónica Oltra es el final de una época histriónica en la que cualquier barbaridad estaba permitida. Y nuestra imputada fue una de las más extremistas que pululaban por la escena pública.









