Hispanidad, ¿Crisis u oportunidad?, por Alberto López.

Es ya el octavo día de confinamiento por coronavirus.

Llevamos horas en las que no paran de bombardearnos con una batería de pésimas noticias, el número de infectados y muertos no para de crecer. Supongo que el confinamiento ayuda a incrementar esa sensación de tristeza e incertidumbre que todos vivimos. Triste, agotado y agobiado por mi futuro y el de mis familiares. Todo el mundo conocido parece venirse abajo cual película catastrófica o profecía maya.

En relación al gobierno no creo sea el momento de valorar la gestión, si bien se podría hacer  muchas críticas, ya habrá tiempo en el futuro de poner los puntos sobre la íes y solicitar responsabilidades. Repito, no creo que sea momento puesto que ahora mismo tenemos demasiadas urgencias.

  • De repente me doy cuenta que tal vez mi estado anímico se puede deber a ver el vaso medio vacío. Por este motivo me decido por buscar todas las noticias positivas que pueda.

Para mi sorpresa y alegría comienzo a encontrar, una, dos, tres, ….suma y sigue.

No paran de crecer el número de noticias positivas, algo aparentemente difícil en las fechas que estamos, pero ahí están.

Aportación de empresas solidarias, acciones de grupos privados que se articulan desde la nada, increíble implicación de cuerpos de seguridad y sanidad del estado, el incansable esfuerzo del sector logístico para que no haya escasez de productos básicos, etcétera.

¡¡¡¡Para, para, para, para, para un momento!!!!…….. esto no es nuevo, esto me evoca a épocas pasadas, me llega como un vago recuerdo de algo parecido. No sé bien, pero esta situación no me es nueva en el país.

Empiezo a atar cabos, el pulso se acelera, todo comienza sonar especialmente familiar.

Dicen que para entender el presente hay que conocer el pasado, frase con la que siempre he estado totalmente identificado.

  • Durante un momento cierro mis ojos y mi mente vuela llevándome a una fecha, concretamente al 2 de mayo de 1808.

No se exactamente dónde estoy, la gente corre por la calle,al parecer sin rumbo y sin sentido y con semblante asustado. Asustados?….. no. Me fijo mejor y veo que su cara parece más de determinación y convicción que otra cosa.

De repente agarro a una persona del brazo y le pido por favor me explique a que viene todo ese revuelo y alboroto. El señor, con voz acelerada pero firme me explica que viene de enterarse de lo que ha acontecido en la capital.

En Madrid se ha producido un alzamiento contra la ocupación francesa y contra la aristocracia vendida al francés. Le pregunto cómo se llama la ciudad en la que estamos y la respuesta textual es la siguiente.

“Esto es Móstoles y mi nombre es Andrés Torrejón, está usted hablando con el alcalde”.

En ese justo momento abro los ojos y aparezco en mi realidad actual entendiendo ya toda esa sensación de familiaridad.

Dicen que no hay más ciego que el que no quiere ver. Poniéndome las lentes del pasado y quitándomelas sigo viendo lo mismo, nada ha cambiado.

Un país al borde del caos, con un duro y triste presente y un futuro aparentemente sombrío.

Las clases rectoras y dirigentes en su habitual papel de mínimos, siempre a remolque de la realidad.

Si amigos, volvemos a estar solos y como antaño el pueblo lo sabe y vuelve a tomar consciencia de país y a coger el toro por los cuernos. El pueblo vuelve a ponerse al frente de todo el país.

Hace pocas semanas encontrábamos a nuestras supuestas élites políticas y sociales en su papel. Políticos al margen de la realidad discutiendo, en muchos casos, sobre el sexo de los ángeles. Y bueno…. Lo de las clases sociales y culturales es de chiste, aún recuerdo a un aprendiz de director de cine pidiendo dinero para sufragar sus ruinosas películas, o a determinados actores haciéndoles el juego a las mafias de tráfico de personas en el mediterráneo. Eso sí, desde la “dura realidad” de sus mansiones en Beverly Hills o Miami.

  • Más allá de sus pintorescos #quédateencasa, ¿dónde está ahora toda esa gente?,¿qué tipo de aportaciones voluntarias, del tipo que sean, están realizando?

No los busquen, no los encontrarán ahora no es tiempo de clases rectoras puesto que estas dimitieron de su papel hace mucho. De su papel en tiempos complicados claro está, en otros tiempos para pedir dinero público ya aparecerán otra vez, esto no lo duden.

  • Pero si se fijan bien si encontrarán a alguien, concretamente a D. Andrés Torrejón alcalde de Móstoles.

¿Dónde?

El alcalde vive en el alma y corazón de todos aquellos que madrugan, que a pesar de todas las adversidades no se dan por vencidos.

Vive en los sanitarios que se juegan cada día la vida por tu salud, al igual que en los cuerpos de seguridad que velan por ti y tu familia.

Vive en esas empresas que espontáneamente se reinventan para fabricar mascarillas u otros elementos médicos necesarios.

Y vive sobre todo en el corazón de esa gente que sale cada día a los balcones, que pone música, que ayuda a sus vecinos.

En definitiva, en todo aquel que ha detectado como por instinto que ha de agarrar el testigo cual carrera de relevos.

  • Si amigos otra vez más toca al pueblo agarrar el testigo, echarse el país a cuestas, tirar del carro, pónganle el nombre que quieran.

Parece que lo llevamos en el ADN, cuándo el país necesita un sobreesfuerzo aparece el pueblo y por supuesto, como en otras muchas ocasiones el país volverá a salir adelante por su esfuerzo, una vez más.

Y van muchas, demasiadas, pero esto tiene también su punto positivo.

Cada vez que esto sucede el país siempre suele salir enormemente fortalecido desde sus raíces y no es de extrañar puesto que volvemos todos un poco a nuestros orígenes, nos acercamos sentimentalmente a nuestras familias, pero también a vecinos y resto de conciudadanos. El pueblo instintivamente tiende sus redes invisibles y abarca todos los ámbitos de la vida.

  • España cuando llega a este climax se convierte en algo muy potente en algo que sobrepasa al concepto de estado nación surgido después de la fragmentación de la Monarquía Católica en el siglo XIX.

Volvemos a ser poseídos por la gran España de Blas de Lezo el medio hombre, de Albaro de Bazán el almirante invicto, de Ricado Balmis el médico alicantino que vacunó contra la viruela todos los territorios americanos llegando incluso a China(salvando millones de vidas), Gaspar de Portolà el catalán conquistador y primer gobernador de california. Son tantos nombres y tantas hazañas que difícilmente es posible nombrar todos.

  • La España real vuelve a resurgir, la España en su visión más amplia y con esto me refiero a España como Cosmovisión, como forma de entender y afrontar la vida como bien dice el historiador quiteño Francisco Núñez del Arco en su libro “Quito fue España”.

También lo dijo Gustavo Bueno, España es una forma de estar, viendo continuamente hacia afuera analizando la realidad esperando la oportunidad.

  • Esperando que se presente la oportunidad de intervenir en una acción realmente universal.

No lo duden, el pueblo llevará en volandas al país y saldremos de esta con más fuerza y poder. España es habitualmente un país infravalorado a pesar que históricamente ha dado muestras de su potencial y del potencial de su pueblo, más propio de héroes y de gentes inquebrantables que de personas.

España, el pueblo es tu poder y tu fuerza.

Por otro lado, en relación a Hispanoamérica la situación es parecida la crisis va a pegar fuerte y nada volverá a ser igual que antes, al igual que aquí, veremos cual será el alcance de los inevitables cambios sociales y mentales que todo este proceso va a realizar allá.

Si bien las realidades y problemáticas que tienen actualmente pueden ser o más bien pueden parecer diferentes, lo que seguro no es diferente son las problemáticas que los han generado.

  • Esa orfandad respecto a las élites rectoras es un problema a ambos lados del océano.

El problema de Hispanoamérica es que han olvidado quiénes son, después de los procesos que dieron lugar a las guerras civiles en américa y que dieron como resultado el surgimiento de las nuevas repúblicas americanas se ha producido un proceso gradual pero fuerte de extrañamiento del pueblo con su pasado y por lo tanto con su identidad que no es otra que la hispana, guste o no guste.

  • Por ejemplo, les podría poner miles de ejemplos dónde demostrar que a veces hay más diferencias entre un andaluz y un cántabro que entre un extremeño y un Quiteño o un Bogotano.

El problema principal es que después de las secesiones de los estados americanos se ha tratado con evidente énfasis de determinar e intentar remarcar los hechos diferenciales de cada región justamente para contraponerlos frente a otras regiones hispánicas y poder decir” somos diferentes”.

Pero esto no ha sucedido sólo en contraposición a la península como fue en un primer momento, sino que las élites que han llevado esos nuevos países como sus cotos privados en un segundo momento lo han hecho contra el resto de regiones hispanas de américa anteponiendo intereses privados de la minoría dominante.

  • No tengan ninguna duda que el comportamiento de las élites rectoras en Hispanoamérica va a ser como mucho igual que aquí sino peor durante esta crisis.

Como les dije en el fondo los problemas de base son los mismos incrementados por el hecho de olvidar quiénes son, olvidar su identidad. Para indagar el tema identitario les remito al siguiente artículo:

Alberto López, ¿Nos están robando la identidad Hispana?

Viendo la evolución histórica del continente desde la aparición de las nuevas repúblicas hasta el momento actual me atrevo con la siguiente frase con la que pongo punto y final al texto.

“Hispanoamérica o se decide por volver a ser hispana o no será, esta crisis es la última ventana de oportunidad donde agarrarse”

 

Hispanidad, ¿Crisis u oportunidad?, por Alberto López.