Enrique Arias Vega «Menos mal que mandan ellos»

¿Se imaginan que pasaría si la derecha gobernase aquí en plena epidemia del coronavirus?

¿Y si lo hiciese con las contradicciones, vacilaciones, meteduras de pata y demás desmanes del Ejecutivo de Sánchez-Iglesias?

Es verdad que se trata de una pandemia global y que el Gobierno de España no tiene por qué ser más listo —más bien lo contrario— que todos los demás. Aun así, la vocinglería agresiva hacia su política sanitaria y de la otra habría introducido un gravísimo añadido de inestabilidad social en nuestra ya desgraciada vida colectiva. No hace falta acudir aquí a anteriores precedentes de exageración y desestabilización política —elecciones incluidas— para corroborarlo.

Afortunadamente, digo, la oposición está en manos de una derecha sensata —y hasta timorata— que permite que le tomen el pelo y que le mientan —lo de los tests de detección rápida es de traca—, mientras que la filtración de preguntas al Gobierno a través del secretario de Estado para Comunicación atenta lisa y llanamente a la libertad de expresión.

En ese contexto de inmunidad gubernamental, habrá que esperar al final de la pandemia para exigir responsabilidades. Mientras tanto, por fortuna, insisto, el comportamiento cívico de la población española evita echar más leña al fuego, al contrario de loque suele hacer una izquierda que aprovecha siempre cualquier oportunidad para desestabilizar las instituciones.

Incluso estando en el poder, y olvidado ante la realidad democrática de la pandemia el lenguaje inclusivo, no puede evitar en mitad de la crisis patochadas sectarias como hacer caceroladas contra la monarquía —¿qué tiene ésta que ver con el virus covi19?— o proponer un estudio sobre la pandemia “desde el punto de vista de la política de género”.

A Contracorriente
Enrique Arias Vega «Menos mal que mandan ellos»