Enrique Arias Vega: El PSOE y las mujeres
Durante mucho tiempo, las mujeres han constituido el núcleo duro de votantes del PSOE. Sus políticas activas de igualdad han supuesto un atractivo para las féminas, que le han premiado con su voto.
Pero esto está dejando de ser así, por los sucesivos escándalos sexuales que afectan a dirigentes del partido socialista. Primero fue José Luis Ábalos, sí, aquel que dijo “soy socialista porque soy feminista”, del que luego se supo el trato degradante que sometía a las mujeres usándolas como objeto de su libido. Pero ahora se trata de Paco Salazar, ex alto cargo de Ferraz y La Moncloa, denunciado por abusos sexuales. El silencio practicado por los dirigentes del PSOE durante cinco meses revela las pocas ganas de airear el asunto y darle trascendencia penal.
Los argumentos para la ocultación de tales comportamientos han ido variando sucesivamente. Primero se dijo que no había denuncias, para reconocer luego que el anonimato dificultaba la investigación. Más tarde se argumentó que el sistema informático había fallado, para acabar diciendo que la baja de militancia del acusado impedía continuar el procedimiento.
Como se ve, todas son disculpas de mal pagador que se contradicen con la imagen feminista que quiere proyectar el partido y su lucha sin cuartel contra los abusos deshonestos. Por eso, el caso Salazar ha abierto una crisis en el PSOE de dudosa terminación. Y para completar por ahora los comportamientos inadecuados de sus dirigentes, tenemos la acusación por acoso sexual al secretario general de Torremolinos.
Así que ya puede decirse que el idilio entre el partido socialista y las mujeres ha acabado y que su actitud hacia ellas merece todos los reproches.














