Enrique Arias Vega: El paradigma de Suecia
Suecia acaba de celebrar unas elecciones en las que ha ganado la izquierda por la mínima. No es que se vayan a aplicar aquí los mismos esquemas que en el país nórdico, pero sí que los resultados y cómo se han producido permiten efectuar algunas reflexiones.
Suecia es el país donde antes y más masivamente se produjo la afluencia de inmigrantes, superando los nacidos en el extranjero el 21 por ciento de la población.
La particularidad del país escandinavo es que éste ha venido siendo un fenómeno creciente, con la nacionalización de muchos de esos foráneos. Otra característica del país es la existencia de guetos de nativos afganos, sirios e iraquíes donde es prácticamente imposible aplicar la ley del país y, en cambio, predomina la sharía.
Algunas de estas zonas de mayoría islámica son consideradas por las propias autoridades como no go zones o áreas fuera de control.
Nada que ver eso, por fortuna. con lo que pasa en España, donde pese a todo, el nivel de integración de los inmigrantes es muchísimo mayor. Una singularidad del voto escandinavo es que en las zonas más conflictivas la izquierda llegó a sacar más del 80 por ciento de los sufragios. El general, sin llegar a esos extremos, los socialdemócratas consiguieron el 45,8 por ciento de los votos de los nuevos nacionales, frente a sólo el 30,8 de los suecos de más de una generación.
O sea, que vemos cómo la naturalización de extranjeros modifica el panorama electoral.
Conviene tenerlo en cuenta para quienes creen que todo el pescado está vendido y que no tienen por qué preocuparles los próximos comicios.











