Es evidente que el tema candente desde hace unos meses en el panorama político de la comunidad es el resurgir de la batalla del valenciano. Una batalla que la propia AVL no le interesa reabrir y que los partidos políticos implicados tampoco quieren qué se recuerden los hechos.
Como el lector recordará el Pacto del Majestic (1996) firmado entre Aznar y Jordi Pujol le dio el gobierno al PP a cambio de algunas cesiones, algunas se publicaron y otras no. El propósito de las cesiones publicadas era que no saltaran todas las alarmas, pero… ¿Y las cesiones no publicadas?, ¿por qué se escondieron?, ¿a quién perjudicaban?
Recordemos valencianos, recordemos y expliquemos al resto de España lo que ocurrió en tierras valencianas…
El 8 de abril de 1996 se reunieron secretamente en Reus, más concretamente en Mas Calvó. Pujol y Zaplana, (ambos presidentes de sus comunidades autónomas, Zaplana, al cual Aznar había cedido las negociaciones), Zaplana tenía como objetivo lograr una cesión controlada en favor de los intereses de Pujol y aplicar el programa 2000 evitando el rechazo de los valencianos y más concretamente el sector “blaverista” y el sector de Unio Valenciana engullido por el PP.
Por aquel entonces el EUPV se oponía totalmente a la creación de la AVL y que Joan Ribó, llegó a declarar posteriormente sobre aquella postura: “sin la pacificación lingüística hubiera sido imposible el surgimiento de un potente valencianismo político agrupado en Compromís.”
Resumiendo, los habían dejado fuera y no se enteraban de por donde venían los tiros.
Pero no perdieron el tiempo y se subieron rápidamente al carro, no olvidemos que los fundadores de varios partidos de corte secesionista tienen en común sus fundadores como Vicente Ventura o Eliseo Climent, por citar algunos. Sobre estos hechos se ha escrito mucho en medios de comunicación y Sergi Castillo tiene un libro <<Operació AVL, el pacte lingüístic dels valencians>> donde relata en profundidad estos hechos. Lo que personalmente me llama la atención es el apoyo y el beneplácito de Chimo Puig incluso llegando a presentar su libro en la Generalidad valenciana. ¿Por qué? La única explicación lógica que encontramos es que perjudica al PP frente al PSPV. Pero…
El PSPV es uno de esos partidos que comparte fundadores e ideología secesionista que se entrega fervientemente a los deseos de los nacionalistas catalanes. Además de haber sido unos de los beneficiarios junto a Compromís de esa “normalización” que ha servido para confundir a los valencianos y para allanar el camino para la ensoñación de los “Paisus Catalans” incluido en el programa 2000 de Jordi Pujol.
El 16 de septiembre del 1998, Zaplana crea la Academia Valenciana de la Lengua.
Otro detalle importante nos indica las intenciones de la AVL, el ingreso de Juan Francesc Mira que, en marzo de 2016, asunto importante a resaltar, fue presidente de Acció Cultural del País Valencià, además de miembro fundador junto a otros “ilustres” y “valencianos” como Juan Fuster, Manuel Sanchis Guarner, Andreu (Andres) Alfaro o el propio Eliseo Climent al cual sustituyó en la presidencia de ACPV muy vinculado a Compromís, al Bloc, al PSPV… ¡los de siempre, vamos!
Pero esto no termina aquí señores… Joan Francesc Mira recibió en 1991 la Cruz de Sant Jordi (Pujol añadimos nosotros…) entre otros premios otorgados por los secesionistas y recibidos por “valencianos” no solo por él, si no, por muchos de los citados anteriormente por instituciones u organismos creados por y para el secesionismo.
Curiosamente, siempre vinculados todos ellos a la “cultura”, a la “lengua ¿valenciana?”.
¿Ahora se entiende por qué en la Generalidad, teniendo fuerza Vox, Mazón tiene que hacer lo correcto, pero en la Diputación Mompó sigue dando dinero a la AVL?
Menos mal que ha llegado, al fin, un partido político valiente, que no da por cerrado ningún debate, que no se entrega a los deseos y presiones por interés personal o partidista. Que antepone el interés de los españoles en cada una de sus regiones, que en contra de lo establecido y en contra de la corrección política y de la censura mediática va a seguir denunciando la desmembración y entrega de nuestro territorio.
Necesitamos más que nunca políticos valientes y necesitamos más que nunca nuevos aires de libertad. Como una vez oí decir en sede parlamentaria en las Cortes a Jose Maria Llanos:
“No hay debates cerrados…Vox ha venido a decir lo importante para los españoles, lo importante para los valencianos. Les guste o no a algunos.”












