Cuando hablamos de desaparecidos nos viene al pensamiento de forma inmediata al equipo de gobierno del Ayuntamiento de Valencia. Empezando por Ribó, que desde hace meses está desaparecido, aunque volvió a escena la víspera de la festividad de los Reyes Magos. De nuevo ha sido para crear polémica, propiciando un escándalo sonado en la celebración de la cabalgata que, según los voceros de Compromís, era  secreta.

Una «cabalgata secreta» y nulas medidas sanitarias

Miles de personas se agolparon en la plaza del Ayuntamiento. La instalación de vallas para delimitar el recorrido de la comitiva real, puso sobre aviso a un gran número de viandantes con una antelación suficiente para que se acabara produciendo la multitudinaria concentración. Pocos policías y nulas medidas para evitar la propagación de la Covid en un día en que los datos oficiales reflejaban 85 fallecimientos y se anunciaban medidas más severas de restricciones para los ciudadanos y la hostelería. Cifras que por desgracia marcaban un pico de contagiados y fallecidos sin precedentes.

Es momento de exigir responsabilidad política al alcalde y al concejal de Cultura Festiva, Carlos Galiana. Por la misma razón, debe exigirse responsabilidad por omisión a la vicealcaldesa Sandra Gómez, también al responsable de la policía local de Valencia, Aarón Cano. Que debería haber evitado la celebración de esa cabalgata, y haber plantado cara al alcalde y al concejal saliendo en defensa de la salud de los valencianos. Por tanto, son responsables de lo que pueda ocurrir en nuestra ciudad, desde un punto de vista sanitario, tanto Compromís como el PSOE. Unos por comisión y otros por omisión.

Aarón Cano debería haber evitado la celebración de esa cabalgata, y haber plantado cara al alcalde y al concejal saliendo en defensa de la salud de los valencianos

Oltra afirmó que dos después cuando Ribó dijo se habían equivocado, esa actitud honraba al Alcalde, ¡Qué lejos quedan sus camisetas!

Pero lo más indignante es que en vez de pedir perdón a los valencianos y abrir una investigación transparente y cesar a los responsables políticos. Ribó tardó dos días en hablar y solo para decir que se habían equivocado. Saliendo en su defensa la Vicepresidenta Oltra al afirmar que esa frase “honraba al alcalde y que la cuestión queda zanjada”.

¡Qué lejos quedan sus críticas y burlas a la Alcaldesa Rita Barberá cuando simplemente se equivocó hablando de “caloret” en un acto fallero!, ¡qué vergüenza la doble vara de medir de esta izquierda hipócrita!

Evidentemente Ribó se coronó el día 5 de enero como el rey del desastre, la imprudencia y la falta de competencia para gobernar adecuadamente Valencia.

Malísima relación y división total entre los que nos gobiernan

Ese acontecimiento también ha servido para que afloren en las redes sociales los gravísimos enfrentamientos y divisiones existentes entre el partido Socialista y Compromís. Que sustentan el gobierno de la ciudad y el del Botànic.

Hemos asistido a un cruce de acusaciones y reproches entre la vicepresidenta Mónica Oltra, la Consellera de Sanitat, la vicealcaldesa Sandra Gómez, entre otros. Acusaciones que han causado sonrojo a los ciudadanos que hemos podido comprobar como la izquierda se esconde en las redes sociales para disimular su propio fracaso.

Evidenciando que lo único que une a los partidos de la izquierda valenciana es mantenerse a toda costa en el poder. Incluso si es preciso, menospreciando a los valencianos ocultando la verdad. Aunque tendrán que responder en la investigación que sin duda se iniciará sobre como han actuado cada uno de ellos y su grado de implicación en los hechos. Máxime cuando también se ha filtrado el coste de dicha cabalgata. Siguiendo la política de fraccionar contratos que tanto le gusta a Ribó y a Sandra Gómez, han sido adjudicados a dedo.

La Generalitat Valenciana paralizada ante datos record de la pandemia

Lo más triste es que no solamente el Ayuntamiento de Valencia está gestionado por desaparecidos, sino que la Generalitat se encuentra paralizada cuando la Comunitat entra en los peores datos de expansión de la pandemia. Volvemos a batir récords de contagios con más de 6.240 positivos en un día. Se están suspendiendo operaciones programadas, y derivando pacientes a hospitales privados como consecuencia de la saturación de la sanidad pública. Mientras, los ayuntamientos afectados por las restricciones de la movilidad denuncian, después de 72 horas de perimetraje,  que la policía autonómica no tiene suficientes efectivos para el asegurar el confinamiento. La Delegación del Gobierno no manda efectivos para puestos de control. La Conselleria de Sanidad está permitiendo colas en la calle para realizar las pruebas PCR bajo la lluvia y a una temperatura gélida. Educación mantiene el caos en las aulas y la Conselleria de Universidades, las concentraciones de alumnos sin medidas de seguridad.

Entre desaparecidos y paralizados, la Comunitat está a la deriva, no es suficiente con suplicar, sino que es necesario gestionar de forma transparente, y como dijo la Consellera Bravo: “o aportas o te apartas”.

Fernando De Rosa

Senador por Valencia del PPCV