Biden le devuelve la moneda de la “tasa Google” a Sánchez

La Administración Biden, que por cierto ya no es Donald Trump, va a imponer tarifas adicionales a productos procedentes de seis países, España, Reino Unido, Austria, India, Italia y Turquía, todo como respuesta a los impuestos adoptados contra compañías tecnológicas norteamericanas como Google, Apple, Amazon o Facebook. Aunque en principio habrá una moratoria en la aplicación de 180 días, periodo que se establece para culminar las negociaciones que hay en curso en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el G-20, y si no se alcanzará el acuerdo, estos seis países, entre ellos España  serán objeto de aplicación de estos nuevos aranceles, que en nuestro caso pueden alcanzar el 25% sobre el producto español y vienen “justificados” por la imposición de tasas a servicios digitales, según el último comunicado del Departamento de Comercio Estadounidense a la Agencia Bloomberg.

Lo cierto es que se ha establecido un pulso arancelario entre Estados Unidos y España por la famosa” Tasa Google” y que esta pretensión americana no se acabó con la salida de Trump de la Casa Blanca, de hecho, el nuevo inquilino Joe Biden, tiene el firme propósito de elevar la presión sobre el Ejecutivo español para que no aplique unilateralmente la tasa sobre servicios digitales, lo que afectaría directamente las cuentas de explotación de los gigantes tecnológicos norteamericanos.

El pasado miércoles EEUU comunicó su decisión de imponer aranceles adicionales del 25% sobre productos españoles por valor de 324 millones de dólares (entorno a los 265 millones de euros),  aunque simultáneamente anuncia que deja en suspenso su aplicación de incremento arancelario durante 180 días “para brindar tiempo adicional para completar las negociaciones multilaterales en curso sobre tributación internacional en la OCDE y en el G20”, según indicativo expreso de la representante comercial de EEUU, Katherine Tai, en relación con las negociaciones que hay marcha con el fin de establecer un impuesto global.

Estos aranceles planeados son en sí mismo un tributo “discriminatorio” que la Administración Biden utiliza como pressing al Gobierno español, al que acusa de querer aplicar un tributo que “no es razonable, es discriminatorio y grava o restringe el comercio de E.E.U.U”, afirmo Tai. Esta amenaza del Gobierno de E.E.U.U, viene de largo y diferida en el tiempo y afectaría íntegramente a productos españoles como calzado, bolsos y cinturones o cristalería interior, así como sobre productos de alimentación como las gambas, el pulpo congelado o los langostinos.

Los aranceles anunciados tienen como objetivo compensar los impuestos que se verían obligadas a pagar las multinacionales estadounidenses por la nueva tasa digital, según señalaron fuentes de la oficina de la representante comercial de Estados Unidos.

También es cierto que el Ejecutivo español aprobó las denominadas tasas Google y Tobin en octubre de 2020 y ambas entraron en vigor a principios de 2021, aunque hasta ahora no se ha exigido ningún pago con la burda excusa de “no tener el sistema informático preparado”.

En el caso de la tasa Tobin, el Ministerio de Hacienda recientemente ha anunciado que el primer pago por esta Tasa se practicará entre los días 10 y 20 de este mes de junio, sin embargo, para la tasa Google, cuyo primer pago se prevé para julio, que no sé realmente si el Ejecutivo español será capaz de aplicar, en función de cómo está el panorama, aunque se alegan causas técnicas, realmente deberíamos decir planteamientos tácticos y estratégicos, ante el pressing que está ejerciendo EE. UU. En reciente rueda de prensa, María Jesús Montero, reconoció que “esta demora era en parte intencionada a la espera de que se llegue a un acuerdo sobre una tasa global a multinacionales en la OCDE”.

Si no se alcanzara el acuerdo, la nueva tarifa arancelaria de Estados Unidos a España entraría en vigor el próximo 29 de noviembre. Y España no es el único país afectado por estos aranceles en represalia por la introducción del gravamen sobre los servicios digitales, quedando también afectados Italia, Reino Unido, Austria, India y Turquía, que están en las mismas circunstancias que nosotros.

Ya enero de 2021, días antes del relevo en la Casa Blanca, Washington había advertido a España que contemplaba todas las opciones en respuesta a la tasa Google, al considerar que el gravamen es discriminatorio para sus empresas y lo expresa como incompatible con los principios vigentes de la fiscalidad internacional y restringe su comercio. La misma advertencia recibieron los otros cinco países que figuran en el anuncio hecho público por el Departamento de Comercio estadounidense este miércoles. Bruselas secundó en enero las medidas adoptadas por España, asegurando que está dispuesta a avanzar en el diseño de una tasa Google comunitaria, si bien se inhibía en favor de la OCDE para la creación de una tasa global.

El Ejecutivo español ha celebrado la suspensión de aranceles de Estados Unidos a productos españoles por la tasa digital, según ha comunicado este jueves el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, destacando que las negociaciones del Gobierno con la Administración de Joe Biden han logrado que nueve productos salgan de la lista penalizada por el país norteamericano.  Pues sí, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, se felicita de que Estados Unidos haya suspendido la aplicación de los aranceles y se ha mostrado muy optimista en relación con que la suspensión de aranceles acabe siendo definitiva, de hecho, en su última visita a la OCDE para interesarse por el estado de las negociaciones, «pudo comprobar de primera mano la buena marcha de estas». Aunque debemos ser cautos y prudentes, no vaya a ser que vayamos a por lana y salgamos trasquilados.

Es importante que de la lista publicada en marzo sobre productos susceptibles de gravamen arancelario por E.E.U.U. se hayan eliminado nueve de las 36 partidas inicialmente propuestas, que son pulpo fresco; pulpo seco; pulpo preparado; calzado con suela exterior sin cubrir el tobillo; calzado con suelas de caucho o plástico no destinado a hombres, jóvenes o niños; calzado con suelas de caucho o plástico sí destinado a hombres, jóvenes y niños; sombreros y tocados de fieltro; sombreros y tocados de punto de fibras sintéticas o artificiales o de ganchillo y, por último, cristalería para aseo valorados en más de 0,30 dólares pero que no lleguen a costar más de 3 dólares por pieza.

Y también es muy positivo, ese anuncio de la inmediata suspensión de la aplicación arancelaria por Estados Unidos, de lo que se deduce que pretende alcanzar un consenso sobre cuestiones fiscales internacionales a través de los procesos de la OCDE, compromiso que desde el Ejecutivo español también se comparte. Tanto España como Estados Unidos están trabajando «intensamente» en el seno de la OCDE para lograr un acuerdo sobre una arquitectura fiscal global que grave de forma justa las ganancias relacionadas con la propiedad intelectual (IP) y la digital, de tal modo que, la resolución completa solo es posible en el contexto de un acuerdo global más amplio sobre tributación internacional.

Federico Bisquert Lafuente
Economista