La Fundació Nexe ha anunciado la presentación de alegaciones en contra de la propuesta aprobada por el gobierno municipal de PP y VOX para modificar la denominación oficial de la ciudad de Valencia. La iniciativa, publicada el pasado 11 de agosto en el Boletín Oficial de la Provincia de Valencia, abre un plazo de 20 días hábiles para que particulares y entidades puedan examinar el expediente y formular las alegaciones correspondientes.
Según la entidad, la sustitución de la actual denominación exclusiva en valenciano por una fórmula bilingüe en valenciano y castellano vulnera el artículo 6.5 del Estatuto de Autonomía, que obliga a los poderes públicos a proteger y respetar la lengua propia de la Comunitat Valenciana. Además, recuerdan que la ciudad de Valencia se encuentra en territorio de predominio lingüístico valenciano, por lo que el cambio sería contrario al interés general y al marco legal vigente.
En su escrito, la Fundació Nexe sostiene que el acuerdo del pleno municipal del 22 de julio, que introduce la grafía Valéncia como forma en valenciano, carece de validez jurídica.
Argumentan que el Ayuntamiento no tiene competencias en materia normativa sobre la lengua ni sobre la toponimia, que corresponden de manera exclusiva a la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL). En este sentido, remarcan que ya existe un decreto del Consell y un informe de la AVL que oficializan las formas València (en valenciano) y Valencia (en castellano), por lo que el procedimiento municipal habría prescindido “total y absolutamente” de los trámites legales establecidos.
La entidad también advierte de que el cambio rompe el consenso político alcanzado en el pasado respecto al uso del topónimo en valenciano, un consenso que se reflejó tanto en el logotipo institucional del Ayuntamiento como en el Reglamento de Uso y Normalización del Valenciano de 1996, aprobado por unanimidad. Para Nexe, la medida “fomenta la división social, genera inseguridad en los hablantes y resulta letal para el uso social del valenciano”, al proyectar la imagen de una lengua inestable y conflictiva frente a la estabilidad del castellano.
Por todo ello, la Fundació Nexe reclama el archivo del procedimiento por ser contrario al ordenamiento jurídico y por atentar contra la normalización del valenciano. Subsidiariamente, solicitan que, en caso de mantenerse la denominación bilingüe, se respete la forma en valenciano ya oficializada por el Consell en 2017, es decir, València.
La entidad ha puesto a disposición de la ciudadanía un modelo de alegaciones que puede descargarse, personalizarse y registrarse de manera telemática en la sede electrónica del Ayuntamiento antes del 9 de septiembre, indicando el expediente E-00400-2023-000008-00.









