La Generalitat ha presentado el balance del programa de Auditoría Ciudadana, una herramienta de participación diseñada para incorporar de forma efectiva la voz de la ciudadanía en la evaluación de las políticas públicas. Enmarcada en la estrategia de gobierno abierto, la iniciativa refuerza los principios de transparencia, rendición de cuentas y mejora continua de los servicios públicos.
Un proyecto piloto en los museos valencianos
La experiencia se ha desarrollado en el ámbito cultural mediante la colaboración entre la Dirección General de Participación, la Universidad de Alicante y el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana. A través de talleres participativos celebrados en Castellón, València y Alicante, se identificaron áreas de mejora y se diseñaron herramientas para medir el impacto real de las políticas culturales.
De la museología tradicional a la “nueva museología”
Entre las principales conclusiones destaca el tránsito desde un modelo centrado en la conservación y exhibición hacia una “Nueva Museología”, que concibe los museos como espacios de desarrollo comunitario, educación cívica y agentes de cambio social. Este enfoque apuesta por una relación más activa con la ciudadanía y por un mayor compromiso con el entorno social y territorial.
Resultados: siete ejes estratégicos y 66 indicadores
El informe final estructura la evaluación en siete ejes estratégicos, entre ellos la experiencia del visitante, la inclusión social y el arraigo territorial. La función social y educativa de los museos obtiene una valoración superior al 8,5 sobre 10, lo que subraya su papel como motores de transformación social.
Como resultado del proceso, se ha creado un catálogo de 66 indicadores que permitirán auditar de forma sistemática aspectos como la accesibilidad universal real, la participación ciudadana en la toma de decisiones y la capacidad de los proyectos culturales para generar pensamiento crítico.
Diagnóstico territorial y próximos pasos
El balance territorial refleja avances desiguales: en la provincia de Alicante se valora la experiencia del visitante (7,2), en València destacan la innovación tecnológica y el enfoque social (6,4), y en Castellón se reconoce el fuerte vínculo con el territorio, junto al reto de modernizar estructuras institucionales.
Tras esta experiencia piloto, la Generalitat prevé extender la Auditoría Ciudadana a otros ámbitos de gestión pública, como las políticas sociales y medioambientales, consolidando un modelo de evaluación orientado al impacto real de las decisiones públicas y al derecho a la cultura como eje vertebrador.









