El vicepresidente segundo y conseller de Presidencia, José Díez, ha destacado que la Generalitat ha incrementado un 54 % de media la financiación destinada a 96 municipios de menos de 300 habitantes y en riesgo de despoblación durante los dos últimos años. El objetivo es reforzar los recursos de las localidades con menor población y favorecer un desarrollo equilibrado en toda la Comunitat Valenciana.
El anuncio se ha realizado durante la reunión de la Comisión Interdepartamental del Consell contra el Despoblamiento y por la Equidad Territorial, donde también se ha presentado el Plan Integral para el Reto Demográfico de la Comunitat Valenciana (PIRD-CV) 2026-2030, considerado la principal estrategia autonómica para afrontar este desafío.
Un mínimo de 15.000 euros para cada municipio
José Díez ha explicado que la Generalitat ha consolidado un sistema de financiación con discriminación positiva para los municipios más pequeños, garantizando que ninguna localidad en riesgo de despoblación reciba menos de 15.000 euros al año, frente al mínimo anterior de 5.000 euros.
Gracias a este modelo, los municipios beneficiarios recibieron en 2025 más de 1,9 millones de euros, frente a los 1,2 millones distribuidos en 2023, lo que supone un incremento cercano a 700.000 euros.
El nuevo plan aborda el reto demográfico desde una perspectiva integral
El vicepresidente ha señalado que la despoblación no es únicamente un problema demográfico, sino que afecta directamente a la igualdad de oportunidades, al acceso a los servicios públicos y a la calidad de vida en el medio rural.
En este sentido, ha defendido que el PIRD-CV 2026-2030 es un plan participativo, elaborado con la colaboración de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, alcaldes, diputaciones, universidades, asociaciones y las distintas consellerias.
Además, ha destacado que será un plan dinámico, ya que incorporará un laboratorio encargado de evaluar el impacto de las medidas y proponer correcciones cuando sea necesario.
Ocho ejes estratégicos y 190 acciones
El nuevo plan se articula en torno a ocho ejes estratégicos, más de 30 programas de actuación y 190 acciones concretas para mejorar las oportunidades y la calidad de vida en las zonas rurales.
Las líneas de actuación abarcan el empleo y la economía, la vivienda, los servicios públicos y privados, la conectividad y el transporte, el medio ambiente y el desarrollo territorial, el turismo rural sostenible, la cultura y el patrimonio, así como la gobernanza, la evaluación y el seguimiento de las políticas contra la despoblación.










