La exposición Albufera del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) propone un recorrido por las representaciones de este paraje desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad. El proyecto analiza la transformación del paisaje, la relación entre naturaleza y cultura y los retos medioambientales que afronta uno de los humedales más importantes del Mediterráneo occidental.
La muestra podrá visitarse en el Centre Julio González del 8 de julio al 18 de octubre. Su presentación ha contado con la participación de la secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso; la directora del IVAM, Blanca de la Torre; y la comisaria de la exposición, Sandra Moros.
“L’Albufera es un paisaje que forma parte de la memoria colectiva de generaciones de valencianos y valencianas; un espacio donde naturaleza, agricultura, pesca, tradiciones y cultura han convivido durante siglos”, ha afirmado Marta Alonso. La secretaria autonómica también ha recordado que tanto la pesca artesanal como la navegación a vela latina en la Albufera “fueron declaradas Bien de Interés Cultural”.
La muestra se suma al 40 aniversario del Parque Natural
La exposición se integra en la conmemoración del 40 aniversario de la declaración de la Albufera como Parque Natural (1986-2026).
Según Marta Alonso, esta declaración supuso “un punto de inflexión en la protección de este entorno” y fue posible gracias a la implicación de instituciones, comunidad científica y sociedad civil. La responsable autonómica destacó que conservar la Albufera significaba preservar “una parte esencial de nuestro patrimonio común”.
Exposición Albufera: un diálogo entre pasado y presente
La iniciativa tiene su origen en un proyecto histórico del museo, L’Albufera. Visió tangencial, impulsado por el IVAM en 1985.
“Es un encargo histórico en el que doce destacados fotógrafos nacionales e internacionales retrataron el paraje natural justo antes de ser declarado parque natural”, explicó Blanca de la Torre.
Cuatro décadas después, el museo ha invitado a los artistas Bleda y Rosa, Paula García-Masedo, Lucía Loren, Teresa Marín, Jorge Ribalta y Jorge Yeregui a recorrer nuevamente este territorio desde lenguajes como la fotografía, la videoinstalación, la escultura o la instalación. El objetivo, según la directora, es reflexionar sobre un mismo espacio desde la mirada contemporánea.
“Recuperar aquel proyecto significa reconocer el valor del IVAM como una institución que ya entendía, en los años ochenta, que la fotografía podía ser una herramienta de investigación sobre el paisaje y sobre las profundas transformaciones sociales y ambientales que experimentaba”, señaló.
Sandra Moros detalló los enfoques de los artistas participantes. Bleda y Rosa trabajan sobre las fronteras físicas, históricas y simbólicas del humedal; Paula García-Masedo investiga los procesos materiales y productivos que han configurado el paisaje; Teresa Marín presenta una videoinstalación centrada en los flujos del agua; Jorge Ribalta analiza la importancia de la anguila; Jorge Yeregui aborda las infraestructuras y las intervenciones turísticas; y Lucía Loren explora los procesos de regeneración, cuidado y equilibrio del territorio.
Más de 150 años de representaciones del humedal
La exposición también incorpora obras históricas de artistas como Sorolla, Gustave Doré, M.ª Dolores Casanova o Antoni Esplugas, además de documentación y otros materiales que permiten recorrer las distintas representaciones de l’Albufera desde la segunda mitad del siglo XIX hasta nuestros días.
“La primera imagen que aparece en la exposición es de un libro ilustrado de 1845”, explicó Sandra Moros. La comisaria subrayó que l’Albufera permite abordar cuestiones ligadas a la historia de España durante el siglo XX y a procesos globales como el desarrollo económico, los proyectos urbanísticos, la respuesta social o el surgimiento de la conciencia ecológica internacional.
El recorrido reúne imágenes y testimonios que reflejan los imaginarios románticos del siglo XIX, los usos agrícolas tradicionales, la expansión turística, la industrialización, las reivindicaciones ecologistas y los actuales desafíos de la crisis ecosocial.
“Son capas que nos hablan de esas ruinas contemporáneas que se van quedando y que ponen de manifiesto esa inhabitable porosidad”, afirmó Moros.
Por su parte, Blanca de la Torre destacó que la muestra refleja también la evolución del propio museo. “Si hace cuarenta años el interés se centraba fundamentalmente en representar el paisaje, hoy queremos avanzar hacia otra forma de relacionarnos con él. Ya no pensamos únicamente en los territorios como escenarios que contemplar, sino como comunidades vivas de las que formamos parte”.
Ese cambio implica entender l’Albufera no solo como patrimonio natural, sino como “una comunidad interespecie donde conviven humanos y no humanos”, según la directora. “Esta mirada forma parte de lo que hemos denominado el Museo Anfibio, un museo profundamente conectado con los territorios que habita”, concluyó.









