La 37ª edición del Castell de l’Olla, que se ha disparado en Altea ante las más de 100.000 personas -en los primeros cálculos- que se han citado para presenciar en vivo el mayor espectáculo piro-acuático de España, ha sido un enorme éxito gracias a las innovaciones que ha planteado la Pirotecnia Vulcano, encargada del disparo por tercer año consecutivo, y entre las que ha destacado un atronador final que ha hecho vibrar a todos los presentes gracias a la explosión de 250 truenos y tres pavos reales.
El Castell, que se ha ejecutado íntegramente desde el mar sobre cinco plataformas dobles ubicadas a 250 metros de la costa y separadas entre sí por cien metros, así como tres pantalanes flotantes dobles distanciados también entre sí por cien metros; ha vuelto a destacar por esa disposición y diseño con la que se busca que el espectador vea una fachada de fuegos a tres niveles de explosión: acuáticos, media altura y máxima altura.
Se trata, en definitiva, de un diseño muy meticuloso en el que la Cofradía del Castell de l’Olla y los pirotécnicos trabajan cada año para mejorar el espectáculo de fuegos de artificio y de tal forma potenciar sus efectos visuales y sonoros, algo que en la edición de 2025 ha pivotado sobre tres elementos absolutamente innovadores.
Tres elementos novedosos
La 37ª edición del Castell de l’Olla ha presentado esta noche tres innovaciones fundamentales. En primer lugar, los responsables de la Pirotecnia Vulcano han utilizado unas carcasas de gran calibre de exhibición que nunca antes habían sido vistas en espectáculo pirotécnico alguno.
Además, durante el disparo se ha podido contemplar, por primera vez, un conjunto de efecto relámpago en escalón absolutamente novedoso. Todo ello, para terminar con una apoteosis final con un bombardeo de trueno que ha hecho vibrar a toda la bahía.
Nadie se lo quiso perder
La 37ª edición del Castell de l’Olla contó con la presencia de una larga lista de invitados ilustres del mundo de la cultura, la política, el deporte y, en definitiva, de todos los estamentos de la sociedad valenciana.
Para el conseller de Cultura, JA. Rovira: “el Castell de l’Olla representa la mezcla más extraordinaria de agua y fuego única en España”, al tiempo que ha señalado que Altea es “uno de los rincones más bonitos del Mediterráneo que acoge con el Castell de l’Olla la mezcolanza de arte y la cultura de la pólvora. Este evento es un inmejorable ejemplo de atracción turística y por tanto un gran impacto económico en la zona”
Rovira ha agradecido la labor de la Cofradía Castell de l´Olla, de todas las administraciones implicadas y los patrocinadores que participan en la organización de este gran evento de luz y pólvora sobre el mar Mediterráneo que “crean una noche mágica con una de las señas de identidad de nuestra tierra”.
El presidente de la Cofradía del Castell de l’Olla, Jose Pérez Gorgoll, no pudo ocultar su satisfacción nada más finalizar el disparo asegurando que” ha sido una noche perfecta, un disparo impecable que además este año lo han podido disfrutar más personas que nunca de ahí el colapso generalizado de todas las carreteras.”





















