La vicepresidenta primera de la Diputación de Valencia, Natàlia Enguix, ha participado este martes en Ciudad de México en la apertura de las jornadas internacionales ‘Del refugio español republicano a las expulsiones contemporáneas: Exilios, memoria democrática y movilidades forzadas’, celebradas en el Ateneo Español de México.
Durante su intervención, Enguix ha explicado la evolución de las políticas de memoria democrática de la Diputación y ha defendido que el trabajo de la institución debe ir más allá de la localización, exhumación e identificación de víctimas.
“Recuperar una fosa no es el final del camino”
Enguix ha señalado que localizar una fosa, identificar a una víctima o conservar un documento continúa siendo una tarea imprescindible, pero ha defendido la necesidad de avanzar posteriormente en la investigación y divulgación de esas historias.
La vicepresidenta ha recordado que la Diputación lleva cerca de una década trabajando en la exhumación de fosas y que todavía existen personas pendientes de identificación en el cementerio de Paterna.
En este sentido, la política de memoria de la institución incorpora progresivamente nuevas herramientas para conocer quiénes fueron las víctimas, qué ocurrió con ellas y trasladar sus historias a la sociedad.
La juventud, clave para conservar la memoria
La transmisión intergeneracional ha ocupado también un lugar destacado en la intervención de Enguix, especialmente ante la necesidad de garantizar que estas historias continúen siendo conocidas cuando desaparezcan las personas que vivieron aquellos acontecimientos.
“La respuesta pasa por la juventud”, ha señalado la vicepresidenta, que ha puesto como ejemplo diferentes programas impulsados por la Diputación.
Entre ellos se encuentra Memòria a l’Escola, que permite al alumnado investigar la memoria de su entorno; Memòria a les Biblioteques, que ha distribuido lotes de libros en 250 municipios; y los Laboratoris de Democràcia, desarrollados junto a la Fundación Baltasar Garzón para abordar con jóvenes cuestiones relacionadas con la memoria, la justicia, la paz, la libertad y los derechos humanos.
También ha destacado la segunda edición del premio María la Jabalina, dirigido a estudiantes universitarios y jóvenes graduados menores de 30 años.
Enguix ha defendido así una memoria “discutida, compartida y transmitida”, frente a una memoria limitada a los archivos o al ámbito académico.
Recuperar la historia del exilio valenciano en México
La responsable de Memoria Democrática ha vinculado esta apuesta por la transmisión con la recuperación de la historia de los valencianos y valencianas que se exiliaron en México tras la Guerra Civil.
Enguix ha recordado que miles de republicanos españoles encontraron refugio en México y ha defendido la necesidad de investigar las trayectorias personales de quienes tuvieron que abandonar Valencia y reconstruir sus vidas al otro lado del Atlántico.
El objetivo es pasar de las cifras generales del exilio a las historias personales de quienes lo protagonizaron, así como conocer los lugares en los que desarrollaron sus vidas y trabajos.
Unas jornadas para conectar pasado y presente
La apertura de las jornadas ha reunido a diferentes especialistas y representantes académicos e institucionales. Enguix ha compartido mesa con el presidente del Ateneo Español de México, Juan Luis Bonilla Rius; el director de la División de Humanidades y Comunicación de la Universidad Iberoamericana, Joseba Buj Corrales; y el coordinador de la Cátedra México-España de El Colegio de México, Pablo Yankelevich.
También ha asistido Ester Alba, vicerrectora de Cultura y Deportes de la Universitat de Valencia y directora académica de la Cátedra del Exilio Republicano Español.
Bonilla Rius ha reivindicado la necesidad de poner rostro a las experiencias del exilio y ha subrayado que detrás de cada persona refugiada existe una historia individual y familiar. También ha destacado la aportación de los exiliados españoles a México a través de sus conocimientos y experiencias.
Por su parte, Buj Corrales ha puesto en valor la relación histórica de la Universidad Iberoamericana con el exilio español, mientras que Yankelevich ha explicado que las jornadas parten de la conmemoración del 90 aniversario del inicio de la Guerra Civil española y buscan conectar el exilio republicano con otras experiencias de desplazamiento y refugio.
Un proyecto para recuperar a los valencianos exiliados
En el marco de las jornadas también se exhibe la exposición ‘Rosas de Paterna’, vinculada a la memoria del exilio y la represión e independiente del proyecto de Eva Máñez.
Precisamente, la Diputación de Valencia colabora con la fotoperiodista en un proyecto destinado a recuperar y divulgar la vida de los valencianos y valencianas que se exiliaron en México como consecuencia de la Guerra Civil.
La iniciativa recopilará testimonios y documentará aquellos lugares en los que todavía permanece la memoria de las personas que tuvieron que abandonar su tierra.
Según Enguix, este trabajo permitirá pasar “de los grandes datos del exilio a las historias personales, a las familias y a los lugares en los que aquellas personas vivieron y trabajaron”.
La investigación tendrá continuidad con la edición de una publicación y una posterior exposición en Valencia, con el objetivo de acercar sus resultados a la ciudadanía valenciana.












