El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha presidido este lunes en Soneja un minuto de silencio en señal de condena por el asesinato de una madre y su hija en la partida de El Fenollar, en Alicante, consideradas víctimas de violencia sobre la mujer.
El acto de homenaje y rechazo a la violencia machista se ha celebrado coincidiendo con la presencia del jefe del Consell en la localidad castellonense, desde donde sigue la evolución del incendio forestal declarado en el término municipal de Soneja.
Condena institucional a la violencia machista
Durante el minuto de silencio, la Generalitat ha trasladado su apoyo y solidaridad a los familiares y allegados de las víctimas, reiterando su compromiso en la lucha contra la violencia ejercida contra las mujeres.
La concentración ha servido para expresar el rechazo institucional ante un nuevo episodio de violencia machista que ha conmocionado a la sociedad valenciana.
Seguimiento del incendio desde el Puesto de Mando Avanzado
Tras el acto, Pérez Llorca ha continuado supervisando la evolución del incendio forestal que afecta a la zona desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA) instalado en Soneja.
El dispositivo coordina las labores de extinción y el seguimiento de la emergencia, movilizando recursos para contener el avance del fuego y garantizar la seguridad de la población.
Visita a Azuébar y al seminario de Segorbe
Durante la mañana, el president se ha desplazado también al municipio de Azuébar, acompañado por la alcaldesa, Jessica Miravete, para conocer de primera mano la situación derivada del incendio.
En la jornada anterior, alrededor de 500 vecinos tuvieron que ser desalojados como medida preventiva debido a la proximidad de las llamas.
Posteriormente, el jefe del Consell visitó el seminario de Segorbe, habilitado como espacio de acogida temporal, donde permanecen alojadas 41 personas evacuadas.
Coordinación ante la emergencia
La Generalitat mantiene activo el seguimiento de la emergencia forestal y continúa evaluando la evolución del incendio en coordinación con los servicios de extinción y las administraciones locales.
El objetivo prioritario sigue siendo garantizar la seguridad de la población afectada y facilitar el regreso de los vecinos evacuados cuando las condiciones lo permitan.











