La Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación ha confirmado el regreso a la Comunitat Valenciana de cinco águilas pescadoras liberadas en el Parque Natural del Marjal de Pego-Oliva dentro del programa de reintroducción de esta especie. Se trata de cuatro ejemplares liberados en 2024 que han regresado por primera vez tras completar su primera migración y de un macho liberado en 2023 que vuelve por segundo año consecutivo.
Los cinco ejemplares proceden de Escocia gracias a la colaboración entre la Generalitat, la Fundación Migres, la Fundación Iberdrola y la Fundación Roy Dennis, entidad que desde 2023 aporta anualmente doce pollos al proyecto valenciano de reintroducción.
Un paso adelante en la recuperación del águila pescadora
Este resultado supone un nuevo avance del programa de recuperación del águila pescadora, impulsado por la Dirección General de Medio Natural y Animal, ya que el comportamiento observado se ajusta al ciclo biológico de la especie.
Durante su primer año de vida, las águilas pescadoras permanecen en sus áreas de invernada y no suelen regresar a sus zonas de nacimiento o liberación hasta el segundo año.
Los ejemplares identificados esta temporada son la hembra 1LJ, liberada en 2024 y fotografiada el 15 de mayo en el Parque Natural de Ses Salines de Ibiza; el macho 1JT, observado el 14 de junio en el Espai Natural dels Estanys d’Almenara; el macho 1JW, identificado el 29 de junio en el Parque Natural del Marjal de Pego-Oliva; el macho 1LM, localizado el 2 de julio en la Marjal de Almenara; y el macho 1HC, liberado en 2023, que ha sido detectado de nuevo en las inmediaciones de uno de los nidos instalados en el Parque Natural de l’Albufera.
El caso del ejemplar procedente de Escocia
Uno de los casos más destacados es el del macho 1JW, procedente del nido escocés Loch Arkaig, objeto de seguimiento mediante cámaras desde hace años.
Durante la temporada de cría de 2024 fue necesario intervenir para garantizar la supervivencia de los pollos después de que el macho reproductor dejara de aportar alimento de forma regular. Su regreso este año demuestra la capacidad de adaptación y resiliencia de la especie cuando cuenta con condiciones favorables para su recuperación.
Los nidos artificiales favorecen el asentamiento
Otro de los aspectos más relevantes es que los cuatro machos que han regresado este año han sido observados utilizando o visitando nidos artificiales instalados dentro del programa de recuperación desarrollado por la Generalitat, con la colaboración de la Fundación Migres, la Fundación Iberdrola España y los ayuntamientos de Pego, Oliva, Dénia y Jávea. En el caso de Almenara también participa el Grup d’Estudi i Protecció dels Rapinyaires-Ecologistes en Acció (GER-EA).
Estas estructuras tienen como objetivo facilitar el futuro establecimiento de parejas reproductoras en distintos humedales de la Comunitat Valenciana.
El seguimiento confirma las hipótesis del proyecto
Los primeros resultados del seguimiento también refuerzan una de las hipótesis del equipo técnico. Los ejemplares que han regresado coinciden con aquellos que permanecieron durante más tiempo en el entorno del Marjal de Pego-Oliva tras su liberación, antes de iniciar la migración hacia África.
Esa mayor permanencia podría haber favorecido su desarrollo físico y el perfeccionamiento de sus técnicas de pesca, aumentando sus probabilidades de supervivencia durante la primera migración y facilitando su posterior regreso.
La Generalitat continuará realizando el seguimiento de estos ejemplares durante los próximos meses para conocer su evolución y comprobar si permanecen en la Comunitat Valenciana hasta alcanzar la madurez sexual, paso previo a la posible formación de las primeras parejas reproductoras dentro del proyecto de recuperación, financiado con fondos europeos PEPAC.











