La Generalitat ha presentado el proyecto para mejorar el saneamiento Marenyet Cullera mediante la reconfiguración de toda la red de depuración. La actuación implica la construcción de una nueva estación de bombeo de aguas residuales, a la que se destinarán 2,5 millones de euros, con el inicio de las obras previsto para el último trimestre de 2026.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha asegurado durante su visita a la zona que el proyecto nace con el objetivo de «unificar y optimizar» la gestión de las aguas residuales del Marenyet, situado entre l’Estany de Cullera y el río Júcar, mediante un sistema de bombeo centralizado conectado a la estación depuradora de aguas residuales de Cullera.
En el acto también han participado el gerente de la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales de la Comunitat Valenciana (EPSAR), José Aparicio, y el alcalde de Cullera, Jordi Mayor.
Un sistema centralizado para mejorar la depuración
La nueva infraestructura, cuyas obras tendrán un plazo de ejecución de 17 meses, permitirá disponer de un único sistema de bombeo centralizado, integrar el saneamiento del Marenyet en el sistema general de depuración de Cullera y reforzar la protección ambiental del entorno.
Entre los beneficios previstos destacan una mayor fiabilidad del sistema, una mayor seguridad operativa y una infraestructura preparada para responder a futuras necesidades.
Además, la actuación contribuirá a reducir el riesgo de vertidos, mejorar la calidad del agua, proteger el entorno del río Júcar y favorecer un saneamiento más sostenible, reforzando también la protección de l’Estany de Cullera.
Características de la nueva infraestructura
La nueva estación de bombeo constituirá el punto central del sistema de saneamiento, permitiendo recoger e impulsar la totalidad de las aguas residuales generadas en el Marenyet hacia las infraestructuras de depuración existentes en Cullera.
El proyecto incluye también la construcción de una conducción de impulsión de 2,3 kilómetros que conectará la nueva estación de bombeo con la depuradora de la calle Sollana, integrándose en el sistema general de depuración del municipio.
Asimismo, las obras contemplan la reposición de pavimentos y servicios afectados, la reconstrucción de las infraestructuras interceptadas por la conducción y el acondicionamiento puntual de la ribera del río Júcar.
Otras actuaciones previstas
Desde la Generalitat se pretende desbloquear con este proyecto una reivindicación histórica del municipio, mientras se trabaja en otras actuaciones de mejora a medio plazo que incluirán nuevas infraestructuras, entre ellas la futura construcción de un tanque de tormentas.














