La Diputación de Valencia ha puesto en marcha durante este mes de enero la campaña de limpieza de playas, adelantando el calendario habitual del área de Medio Ambiente, que tradicionalmente comenzaba en marzo. Por segundo año consecutivo tras la dana de octubre de 2024 y después de los últimos temporales que han llenado el litoral de cañas y restos vegetales, la institución ha decidido anticipar el servicio.
La campaña abarca a los 16 municipios del litoral valenciano adheridos al servicio provincial, con el objetivo de garantizar playas limpias y seguras durante todo el año.
Presentación de la campaña en Miramar
El presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, acompañado por el diputado de Medio Ambiente, Avelino Mascarell, y la alcaldesa de Miramar, Pilar Peiró, ha presentado este martes en Miramar la campaña de limpieza de playas para 2026.
Mompó ha señalado que “la situación de los últimos meses exigía comenzar la limpieza antes de lo habitual” y ha subrayado que “las playas son un espacio público de todos los valencianos y deben estar en condiciones óptimas todo el año, no solo en temporada turística”. Asimismo, ha hecho un llamamiento a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) para reforzar el mantenimiento de los barrancos, origen de gran parte de los residuos que acaban en el litoral.
Actuaciones prioritarias tras la dana
Durante la presentación se ha mostrado parte de la maquinaria que ya está operando en las playas de los municipios que tienen delegada esta competencia en la Diputación. Avelino Mascarell ha explicado que, en las primeras semanas, las actuaciones se centrarán de manera prioritaria en las playas del sur, más afectadas por la dana y por la acumulación de cañas procedentes de los barrancos.
En las playas del norte, los trabajos se intensificarán a finales de febrero, tras lo cual se retomará el ritmo habitual de limpieza hasta la segunda quincena de octubre.
Cobertura del servicio en el litoral valenciano
Los municipios adheridos al servicio de limpieza de playas de la Diputación de Valencia son Puçol, El Puig de Santa Maria, la Pobla de Farnals, Massalfassar, Foios, Meliana, Sueca, el Mareny de Barraquetes, Tavernes de la Valldigna, Xeraco, Gandia (l’Auir y Rafalcaid), Daimús, Guardamar de la Safor, Bellreguard, Miramar y Piles.
El servicio cubre un total de 29 kilómetros de costa y más de un millón de metros cuadrados de arena seca. Las tareas incluyen la higienización de la arena y la retirada de residuos y elementos arrastrados por los temporales, como cañas y troncos.
Nueva maquinaria para una limpieza más sostenible
La Diputación de Valencia ha adquirido, a través del área de Turismo, dos nuevas rastrilladoras diseñadas específicamente para trabajar en arena húmeda y en la orilla, donde se concentran los restos orgánicos.
Estas máquinas permiten retirar residuos, oxigenar la arena, evitar su compactación y minimizar la pérdida de arena, reduciendo así el impacto ambiental de la limpieza mecánica y mejorando la calidad y el aspecto visual de las playas.
El diputado de Turismo, Pedro Cuesta, ha destacado que esta inversión permitirá una limpieza “adecuada y eficiente”, garantizando playas en buen estado para los usuarios y aumentando su conservación, con especial atención al ecosistema litoral.
Fondos europeos para la mejora del litoral
La adquisición de la nueva maquinaria se ha realizado en el marco de las Actuaciones de Cohesión entre Destinos (ACD), incluidas en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y financiadas con fondos Next Generation de la Unión Europea.
El presupuesto total de las ACD gestionadas por la Diputación de Valencia asciende a 5.769.198,15 euros y se centra en la gestión sostenible de los flujos turísticos, con el agua como eje vertebrador del territorio.
Mascarell ha subrayado que la limpieza de playas “no es solo una cuestión estética, sino una pieza clave para la protección de los ecosistemas costeros y la biodiversidad”. Por su parte, la alcaldesa de Miramar, Pilar Peiró, ha agradecido el apoyo de la Diputación, destacando que municipios pequeños no podrían asumir por sí solos el mantenimiento del litoral.











