El sector agroalimentario español genera en 2025 un valor añadido bruto (VAB) de 137.387 millones de euros, equivalente al 9 % de la economía nacional, consolidando un grado de especialización superior al de la media de la Unión Europea, situada en el 6,2 %.
Así se recoge en el Observatorio del sector agroalimentario español en el contexto europeo. Informe 2025, elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) y presentado por Cajamar. El estudio sitúa a España entre las principales potencias agroalimentarias de la UE, al aportar el 13 % del valor añadido bruto del sector en el conjunto comunitario.
Récord de exportaciones y más de 2,6 millones de empleos
El informe destaca que el sector emplea a más de 2,6 millones de personas, lo que representa el 11,5 % del empleo nacional y refuerza su papel como motor económico y de cohesión territorial, especialmente en el medio rural.
Asimismo, las exportaciones agroalimentarias alcanzan un máximo histórico de 79.391 millones de euros, un 2,8 % más que en 2024. Estas ventas representan ya el 20,1 % del total de las exportaciones españolas de bienes, el porcentaje más elevado entre los principales países exportadores de Europa.
Productividad e innovación, principales retos
El presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, ha destacado que los datos reflejan «la fortaleza real del sector agroalimentario español», aunque ha advertido de que persisten desafíos importantes como la brecha de productividad respecto a los países europeos más avanzados, la inversión en I+D+i y el relevo generacional.
En la misma línea, el director adjunto de Investigación del Ivie, Joaquín Maudos, ha señalado que la competitividad del sector frente a los países líderes de la UE se basa principalmente en unos menores costes laborales y no en una mayor productividad, por lo que considera necesario incrementar el esfuerzo inversor en innovación.
El informe reclama impulsar la digitalización
El Observatorio subraya que la inversión en investigación y desarrollo sigue siendo inferior a la media europea, por lo que apuesta por acelerar la digitalización, la incorporación de nuevas tecnologías y la innovación como herramientas para aumentar la productividad y reforzar la competitividad del sector.
Además, identifica otros desafíos como el envejecimiento de la población activa, el reducido tamaño de muchas explotaciones, la dificultad para atraer mano de obra, la mejora de la rentabilidad y el impacto de factores geopolíticos y medioambientales sobre la actividad agraria.
España mantiene su liderazgo agroalimentario en Europa
El estudio destaca que España continúa ocupando posiciones de liderazgo en la producción agroalimentaria europea, siendo el principal productor comunitario de porcino, frutas frescas, aceite de oliva, cítricos, aceitunas, ganado ovino y caprino y uva.
El informe concluye que reforzar la industria alimentaria, impulsar la innovación y favorecer el crecimiento empresarial serán claves para mantener la competitividad del sector en los próximos años.









