La Generalitat refuerza la vigilancia del litoral con una nueva base de guardacostas en la Serra d’Irta
La Generalitat ha puesto en marcha una nueva base del equipo de guardacostas en la Reserva Marina Natural de Irta, en Alcossebre, con el objetivo de reforzar la vigilancia ambiental y la protección del litoral de la provincia de Castellón.
Este nuevo punto operativo permitirá ampliar la capacidad de actuación en la costa norte de la Comunitat Valenciana y mejorar la conservación de espacios naturales de gran valor ecológico, como el Parque Natural de la Serra d’Irta y el Prat de Cabanes-Torreblanca.
Refuerzo de la vigilancia ambiental
Durante la presentación del nuevo equipo, el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, destacó que la Generalitat continúa incrementando los recursos destinados a la protección de los espacios naturales y del medio marino.
Según explicó, la vigilancia, la información y la sensibilización son herramientas fundamentales para compatibilizar el uso recreativo del litoral con la conservación de ecosistemas especialmente sensibles, como las praderas de posidonia, consideradas esenciales para la biodiversidad marina y la calidad de las aguas.
Tercera base especializada de la Comunitat
La nueva instalación de Irta se suma a las bases especializadas de guardacostas que ya funcionan en Dénia y Altea, ampliando así la cobertura del dispositivo autonómico de vigilancia ambiental.
Desde la Conselleria destacan que este refuerzo permitirá mejorar la coordinación entre administraciones y optimizar la protección de los espacios incluidos en la Red Natura 2000, de la que forman parte actualmente 14 espacios marinos en la Comunitat Valenciana.
Más de 37.000 kilómetros recorridos en un año
Durante 2024, los equipos de guardacostas de la Generalitat recorrieron más de 37.000 kilómetros de costa en labores de vigilancia, conservación y sensibilización ambiental.
La Serra d’Irta constituye uno de los enclaves naturales más representativos del litoral valenciano, con más de 7.700 hectáreas protegidas y cerca de 12 kilómetros de costa prácticamente virgen, lo que la convierte en una de las últimas sierras litorales mediterráneas libres de urbanización.












