La Generalitat ha puesto en marcha la Plataforma Integral de Control Ambiental (PICA), una herramienta tecnológica que permite comprobar en tiempo real la calidad del aire gracias a los más de 40 millones de mediciones anuales que se realizan en la Comunitat Valenciana.
Una herramienta para mejorar la gestión ambiental
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha presentado esta nueva plataforma en Benidorm junto al alcalde de la ciudad, Toni Pérez; la secretaria autonómica de Medio Ambiente, Sabina Goretti Galindo; y el director general de Calidad y Educación Ambiental, Jorge Blanco.
Martínez Mus ha destacado que esta herramienta, desarrollada por la Dirección General de Calidad y Educación Ambiental en colaboración con la Dirección General de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, supone “un salto tecnológico en la gestión ambiental de la Comunitat Valenciana”.
Según ha explicado, la plataforma permitirá una gestión “más ágil, interoperable y eficaz” de los datos relacionados con la calidad del aire y el control de emisiones.
Más de 80 estaciones activas en la Comunitat Valenciana
Actualmente, la Red Valenciana de Vigilancia dispone de 82 estaciones activas de calidad del aire. De ellas, 56 pertenecen a la Generalitat —52 fijas y cuatro móviles— y 27 son propiedad de otras entidades, como autoridades portuarias, ayuntamientos o empresas energéticas e industriales.
Estas estaciones generan más de 40 millones de datos anuales, además de unas 27.000 determinaciones de laboratorio realizadas por Salud Pública. Con la nueva aplicación, según ha señalado el conseller, “se mejora la trazabilidad de los datos, se refuerza la seguridad y fiabilidad de la información y se amplía la capacidad para la supervisión y la toma de decisiones”.
La iniciativa cuenta con una inversión superior a los dos millones de euros financiados por la Unión Europea a través del programa FEDER Comunitat Valenciana 2021-2027.
Un sistema basado en sensores y datos en tiempo real
PICA se ha puesto en marcha inicialmente para el control de la calidad del aire, aunque en el futuro permitirá monitorizar cualquier sistema basado en sensores.
Entre las principales ventajas destacan la existencia de una ventanilla única para todos los actores implicados, la centralización documental, el acceso directo a expedientes y mediciones y la automatización de avisos y comunicaciones administrativas.
La plataforma sustituye a la anterior solución tecnológica, que había quedado limitada ante el creciente volumen de datos y las nuevas necesidades de interoperabilidad.
Alarmas, mapas y cuadros de mando
El sistema recibe información automática de sensores instalados en estaciones, datos manuales procedentes de laboratorios y validaciones realizadas por el Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM).
A partir de estos datos, PICA realiza cálculos automáticos, genera alarmas por superación de umbrales o ausencia de datos y elabora informes estadísticos y de cumplimiento normativo. Además, permite visualizar la información mediante cuadros de mando, gráficos y mapas geolocalizados, así como enviar datos al Ministerio e integrarse con aplicaciones como GVA Aire y el futuro portal público de calidad del aire.
Monitorización durante la dana
Martínez Mus ha subrayado que la digitalización y el análisis en tiempo real permiten mejorar la capacidad de respuesta ante episodios de contaminación y reforzar la transparencia de la información ambiental.
Durante el episodio de la dana, las unidades móviles desplegadas en las zonas afectadas permitieron monitorizar en tiempo real el riesgo por partículas en suspensión y trasladar recomendaciones preventivas a la población. Tras esta experiencia, la Generalitat ha decidido instalar nuevas estaciones permanentes de calidad del aire en estas zonas.
Control de emisiones industriales
La plataforma también incorpora funcionalidades específicas para el control de emisiones industriales mediante su integración con GAUMA, el sistema de Gestión de Autorizaciones Medioambientales.
Actualmente, más de 30 focos industriales con sistemas automáticos de medición comunican sus datos en tiempo real. La red mide parámetros fundamentales como dióxido de nitrógeno, ozono, partículas en suspensión, dióxido de azufre y monóxido de carbono, además de compuestos complejos como metales pesados e hidrocarburos aromáticos policíclicos. Asimismo, incorpora información meteorológica clave para interpretar correctamente el comportamiento atmosférico de los contaminantes.













