El Ayuntamiento de Valencia lamenta la decisión adoptada por la AVL y considera que la institución ha perdido una oportunidad histórica para acercarse a la realidad lingüística y social de la ciudad.
Asimismo, lamentamos la falta de lealtad institucional por parte de la AVL ya que, en un asunto de tal importancia de la ciudad, la institución no ha hecho público el informe y las únicas informaciones de las que dispone el Ayuntamiento son las aparecidas en prensa.
Sobre las mismas, el Ayuntamiento quiere señalar varios puntos:
⁃ En primer lugar, sobre la doble denominación, el Ayuntamiento recuerda que la denominación en castellano ha sido la oficial hasta la llegada, en 2015, del gobierno de Compromís y del Partido Socialista de País Valencià que borraron del nombre de la ciudad una de las lenguas oficiales de la Comunitat Valenciana.
Asimismo, conforme a la normativa es competencia de los ayuntamientos decidir si propone adoptar la doble denominación. Es una posibilidad legal de cada ayuntamiento valenciano.
⁃ En segundo lugar y sobre el acento cerrado de Valencia, la Academia Valenciana de la Lengua prefiere mantenerse alejada del valenciano que emplea la ciudadanía, haciendo caso omiso a la pronunciación real y tradicional de la mayoría de los ciudadanos.
El Ayuntamiento quiere recordar que presentó un estudio técnico realizado por el académico de la AVL, Abelard Saragossà, que avala la denominación bilingüe y el acento cerrado de Valéncia demostrando en su estudio que en todas las comarcas de la Comunitat Valenciana, desde Els Ports hasta la Vega Baja, la población pronuncia de manera unánime “Valéncia”, con la vocal tónica cerrada.
Saragossà traza igualmente la evolución histórica del topónimo desde sus orígenes hasta la actualidad, desmontando la teoría de que la forma “Valéncia” sea una castellanización reciente. La transformación de la vocal tónica “è” abierta en una “é” cerrada ya estaba plenamente asentada en la Edad Media.
El Ayuntamiento quiere recodar que la AVL rectificó 2021 la grafía l’Ènova por la que dicen sus habitantes (l’Énova) a petición del Ayuntamiento de esa localidad. Por lo que consideramos que la postura de la AVL sobre la denominación de nuestra ciudad supone un trato discriminatorio e inaceptable hacia el Ayuntamiento de Valencia.
Cuando el Ayuntamiento de Valencia conozca el informe adoptará todas las medidas a su alcance.










