La Orquesta de Valencia no visitaba el Auditorio Nacional de Madrid desde 2004, tras diez actuaciones previas desde su debut en 1989. Este regreso, tras más de dos décadas, ha generado gran expectación entre los amantes de la música sinfónica, evidenciada en el agotamiento de entradas para los tres conciertos programados.
Conciertos con lleno absoluto y público emocionado
El viernes comenzó la primera de las tres citas, dirigida por Alexander Liebreich, con un lleno total de 2.338 localidades. Las funciones de sábado a las 19.30 horas y domingo a las 11.30 horas también registraron aforo completo, sumando más de 7.000 espectadores en total. Entre el público se encontraban figuras destacadas del ámbito musical valenciano y nacional, como Vicente Llimerá, director del Palau de la Música de Valencia, y Enrique García Asensio, director honorífico de la Orquesta.
Un programa de clasicismo a romanticismo tardío
El repertorio comenzó con la obertura de La capricciosa corretta de Vicente Martín i Soler, continuando con el exigente Concierto para violín de Johannes Brahms, y finalizando con el célebre poema sinfónico Así habló Zarathustra de Richard Strauss, que recibió aplausos entusiastas del público. Cada obra mostró la versatilidad y excelencia de la Orquesta de Valencia, capaz de abarcar distintos estilos y épocas musicales.

Solista invitado: Sergey Khachatryan
El violinista armenio Sergey Khachatryan brilló como solista en el concierto de Brahms, destacando por su técnica, fuerza y virtuosismo. Como bis, ofreció una emotiva melodía popular armenia, que emocionó al público y subrayó la calidad internacional del invitado.
Próxima cita en el Musikverein de Viena
Tras este exitoso regreso a Madrid, la Orquesta de Valencia continuará su proyección internacional con su debut en el Musikverein en abril, una de las salas más prestigiosas del mundo y referente histórico del repertorio sinfónico europeo. Este hito reafirma la relevancia de la formación valenciana en el panorama musical internacional.










