Enrique Arias Vega: ¿Para qué sirve el Senado? .
El Senado es la Cámara territorial del Parlamento español, lo cual quiere decir bien poco, pues no suelen debatirse en ella los temas que afectan a la geografía política del Estado. En cualquier caso se discuten en ella las leyes, aunque también su papel es limitado, pues sólo puede conseguir que se retrase su aprobación definitiva en la Cámara de Diputados, que es la que corta el bacalao.
Pese a estas limitaciones, había inspirado cierta expectación la comisión de investigación en la que comparecía como testigo Pedro Sánchez, comisión a la que él mismo denigró tachándola de “circo” o “comisión de difamación”.
El formato de la comisión, que sirve para enrollarse, sorteando la verdad, no es el más adecuado para sacar las cosas claras e impedir que los testigos se vayan por las ramas. Cosa que sucedió en la comparecencia del Presidente del Gobierno. Con lo cual, las cosas quedaron como estaban al principio de la sesión. O sea, que de poco sirvió la reunión de la comisión y todas las esperanzas puestas en ella.
Esto demuestra lo poco que sirve el Senado en su aspecto más polémico, el de investigar y pedir cuentas a unos u otros de aquello que han sido testigos o protagonistas cualificados, En eso poco difiere la Cámara alta de su homóloga del Congreso, donde también se producen estos rifirrafes que en nada favorecen la claridad y la búsqueda de la verdad, El Senado es pues un hermano menor del Congreso –al que van las viejas glorias para serles retribuidos los servicios prestados– con todos sus defectos de guirigay y broca garantizados y ninguna de sus virtudes, si es que las tuviere.










