La Fundación municipal Valencia Clima i Energia ha presentado en Funchal (Madeira, Portugal) el proyecto europeo EnerCMed, en el marco del encuentro “Genesis Clustering Workshop”, organizado por el proyecto europeo Génesis de la Unión Europea y dedicado a compartir soluciones innovadoras frente al cambio climático en zonas marítimas y costeras.
El evento, celebrado en la Universidad de Madeira, reúne a representantes de universidades, centros tecnológicos y administraciones locales de distintos países europeos implicados en proyectos de resiliencia climática y soluciones basadas en la naturaleza.
Mejora climática en los barrios marítimos de Valencia
El proyecto EnerCMed (Energy Communities & Climate-Resilient Integrated Paradigm), coordinado por la Universidad de Génova y financiado con fondos Interreg Euro-MED, busca integrar comunidades energéticas locales, energías renovables y soluciones naturales para combatir el calor urbano y la pobreza energética en ciudades portuarias del Mediterráneo.
València participa junto a Génova, Patras, Pula y Novigrad con dos proyectos piloto ubicados en los barrios marítimos de Natzaret y la Malva-rosa, coordinados por la Fundación Valencia Clima i Energia, que actúa como entidad socia local del proyecto.
Una biopérgola que reduce hasta 16 grados la temperatura en el patio escolar
La principal actuación presentada por València en Madeira es la instalación de una biopérgola con sistema de enfriamiento evaporativo en el CEIP Ballester Fandos, en el barrio de la Malva-rosa.
Se trata de una infraestructura modular bioclimática de 100 m², diseñada para reducir la temperatura ambiente entre 5 y 7 °C en condiciones normales y hasta 15 o 16 °C durante las olas de calor, creando un microclima confortable en el patio escolar.
Desarrollada por las empresas valencianas Fent Estudi y G-Agua, la biopérgola combina sombra estructural y ventilación natural asistida mediante refrigeración evaporativa, sin emisiones contaminantes ni consumo energético elevado. Su funcionamiento se basa en el principio físico del botijo: el aire se enfría al pasar por paneles humidificadores que evaporan agua.
El sistema tiene un consumo eléctrico de 200 a 1000 W y un gasto de agua de 2 a 6 litros por hora, capaz de mantener una temperatura interior entre 20 y 25 °C incluso en episodios de calor extremo.
La Universidad de Chipre, socia del proyecto y experta en soluciones basadas en la naturaleza, ha validado la eficacia del prototipo, que ya ha sido construido y se trasladará al colegio en las próximas semanas. Su coste total es de 18.479 euros, financiado íntegramente con fondos europeos, lo que supone un ahorro superior al 70 % respecto a una construcción nueva.
La pérgola se integrará en las actuaciones de renaturalización que el centro impulsa junto a Fent Estudi mediante el proyecto Natural[ment], ampliando las zonas de sombra y confort climático para el alumnado.
El concejal de Mejora Climática y presidente de Valencia Clima i Energia, Carlos Mundina, ha subrayado que “esta actuación simboliza el compromiso de Valencia con la adaptación climática desde una perspectiva innovadora, social y educativa”. Según Mundina, “con la biopérgola del Ballester Fandos damos un paso más en la lucha contra el calor extremo en los colegios, creando espacios más saludables y sostenibles que refuerzan nuestra Misión Climática Valencia 2030 y las políticas municipales de mitigación del cambio climático”.
Renaturalización participativa en el CEIP Ausiàs March de Natzaret
El segundo proyecto piloto del programa EnerCMed en València se desarrolla en el CEIP Ausiàs March, en el barrio de Natzaret, donde se lleva a cabo un proceso participativo de renaturalización del patio escolar, en colaboración con la organización Democratic Society y con el apoyo técnico de Valencia Clima i Energia.
La directora del centro, Pilar Fernández, ha explicado que “el proyecto de renaturalización del patio nos ilusiona especialmente, no solo por su aportación frente al reto climático, sino también por la oportunidad que representa para mejorar el bienestar del alumnado y de toda la comunidad educativa”.
Según Fernández, “la iniciativa se desarrolla con un enfoque participativo y colaborativo muy enriquecedor, que nos permite repensar el espacio escolar desde una mirada climática y pedagógica a la vez”.
Valencia, ejemplo de innovación climática en el Mediterráneo
La participación de Valencia en el encuentro de Madeira consolida su papel como ciudad piloto europea en adaptación climática urbana. El proyecto EnerCMed demuestra cómo la cooperación internacional, la innovación tecnológica y las soluciones basadas en la naturaleza pueden transformar espacios vulnerables en entornos resilientes y saludables.
Con estas actuaciones, Valencia refuerza su compromiso con la Misión Climática Europea “100 ciudades inteligentes y climáticamente neutras”, avanzando hacia un modelo urbano más sostenible y preparado frente a los efectos del calentamiento global.











