La reforma del sistema de financiación autonñomico se aplaza nuevamente, tal y como aseguró la vicepresidenta del Gobierno Nadia Calviño en el Palau de la Generalitat Valenciana esta misma semana. Calviño en su encuentro con Chimo pUig esta semana fue muy clara al respecto.
La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital aseguró que este año no estaba en la agenda la reforma del sistema de financiación, que deberá dejarse para el año que viene. Un nuevo mazazo a las políticas del Consell, que incumple nuevamente la última fecha marcada que se establecía en noviembre. Otro nuevo aplazamiento en las fechas de una reforma que parece nunca llegar.
Puig empieza a recular y a justificar a su gobierno del PSOE
Así, Chimo Puig esta misma semana despues de este duro mazazo ha optado por conformarse con las migajas, asegurando que es prioritaria esta reforma. Pero ha agregado que ello no impide reconocer que, mientras esa reforma llega, se está aplicando un «nuevo criterio de reparto». Que facilita que haya más fondos para la Educación, la Sanidad y el sistema de protección social de los valencianos y las valencianas.
En este sentido, ha subrayado que este mismo viernes se ha conocido que el Ministerio de Hacienda ha repartido 9.000 millones de euros suplementarios a la financiación ordinaria, de los que la Comunitat Valenciana recibirá el 11 %. Algo que, a su juicio, marca una distancia con la actitud mostrada por anteriores gobiernos.
Tal y como ha indicado, estos «avances sustanciales» se están produciendo «en lo coyuntural», pero resulta necesario introducir modificaciones «en lo estructural». Que permitan resolver el problema de infrafinanciación que arrastra la Comunitat Valenciana a consecuencia de un modelo que no garantiza la equidad.
Las prioridades del Consell que ya no lo son tanto
Tanto Chimo Puig como Monica Oltra marcaron una agenda de prioridades en las que la reforma del sistema de financiación autonómica era el pliar básico. Ahora sigue aplazándose ya pesar de las cumbres bilaterales y reuniones con otras CC.AA., los avances no llegan. Algún error se está cometiendo y no se eleva el tono de las reivindicaciones.
Ya lo dijo el Conseller de Hcienda Vicent Soler hace unos meses de forma my llamativa: «Si hay que montar gresca la montaremos» pero rpeguntado por cuándo volverán las pancartas a los edificios del Consell dijo «el momento de las pancartas ya pasó, ahora estamos en otras acciones».
Otra de las revivindicaciones olvidadas es la de la recuperación del Derecho Civil Valenciano. La propia portavoz del Consell, Mónica Oltra seguró que «todo lo que teníamos que hacer ya lo hemos hecho, ahora es competencia de otros».
En la agenda ya ni está la deuda histórica de los valencianos, pasando de un Consell en tono reivindicativo a un Consell conformista y muy alejado de lo que reclamaba con una fuerza fuerza ahora perdida.
Puig y sus cortinas de humo
Puig nos tiene mientras entretenidos con temas como la centralidad y capitalidad de Madrid, el impuesto a Madrid o la descentralización de estructuras del estado. Todo ello para no dejar ver su incapacidad para resolver estas cuestiones capitales para los valencianos. Una vez más se ha demostrado que mientras critica el centralismo de Madrid, él mismo centraliza estructuras de la Generalitat Valenciana como los CICU’s, eliminando los de Catello y Alicante y centralizandolos en Valencia.
Puig y Oltra ya no se asemejan ni a la sombra de lo que eran y las reivindicacioens se han quedado en acécdotas políticas por desgracia para los cinco millones de valencianos.










