El director general de la Política Agraria Común, Ángel Marhuenda, ha destacado “la elevada resiliencia de los suelos agrícolas valencianos para afrontar episodios como las inundaciones del mes de octubre de 2024”.
La principal conclusión procede del estudio desarrollado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias sobre el impacto de la dana en los suelos agrícolas afectados y los protocolos de recuperación.
Sin impactos generalizados en fertilidad ni calidad
Los resultados del estudio se han presentado durante una jornada celebrada en la Estación Experimental Agraria de Carcaixent.
Según Marhuenda, “la resiliencia de nuestros suelos es muy alta y la calidad de los productos y los cultivos es extraordinaria”.
El estudio concluye que, pese a los procesos de erosión y deposición causados por las inundaciones, no se han detectado impactos generalizados sobre la fertilidad química del suelo, la seguridad alimentaria ni la calidad de la producción agraria.
Investigación y seguimiento de parcelas afectadas
La jornada contó con la participación de los investigadores José Blasco y Ana Quiñones, del IVIA, y sirvió para compartir resultados y avanzar en su validación práctica junto al sector agrario.
El proyecto contempla la creación de mesas de trabajo por cultivos y el seguimiento de parcelas afectadas durante el periodo 2026-2027 para evaluar la eficacia de las recomendaciones agronómicas.
Estrategias frente a futuros episodios climáticos
El objetivo final es desarrollar medidas agronómicas y estrategias de resiliencia climática que permitan reforzar la sostenibilidad, la productividad y la capacidad de respuesta del sistema agrario valenciano ante fenómenos meteorológicos extremos.














