Las dos principales asociaciones vecinales del Centro Histórico llevan más de dos años intentando reunirse de forma productiva con la Concejalía de Movilidad para que entienda que una actuación urbanística de este nivel debe contar con la participación activa de los agentes sociales que vivirán y usarán ese espacio libre que, desde que fue creado en los años 70 del siglo pasado, no ha servido para mejorar la calidad de vida del vecindario.
El proyecto se prevé en dos operaciones diferentes: rehabilitar el aparcamiento subterráneo (con la consiguiente destrucción de toda la superficie) y la reconstrucción del jardín.
Desde 2023, estas asociaciones han solicitado en numerosas ocasiones participar en las decisiones sobre el diseño del nuevo jardín. El Ayuntamiento solo facilitó los planos aprobados hace cinco meses, sin tener en cuenta las necesidades vecinales ni la participación activa de los residentes, tal y como establece como norma el PEP-Ciutat Vella.
Irregularidades administrativas detectadas
En las últimas conversaciones con Jesús Carbonell, debido a su desconocimiento general de los detalles, no se avanzó nada en las irregularidades administrativas que el vecindario detectó y que se le transmitieron. Por ejemplo:
- un informe del departamento de jardines establece que el jardín está protegido patrimonialmente, cuando dicha normativa está derogada definitivamente desde 2020.
- se pretende reconstruir el mismo jardín ornamental a pesar de que la normativa establece que la creación de nuevos espacios libres sustituirá la utilización de jardín ornamental por un modelo de jardinería medioambiental (art. 8.4.1 del PEP-Ciutat Vella).
- la normativa municipal obliga a un proceso participativo que el Ayuntamiento de Valencia se niega a iniciar con el vecindario (art. 8.4.2.V.1.q y art. 8.4.2.X.2).
- el PEP-Ciutat Vella establece necesario replantear la configuración del ajardinamiento y proponer actuaciones evocadoras del demolido palacio de Parcent, cosa que el diseño actual no hace (Cp-EL11, 3.b).
- las necesidades del uso residencial de la zona no quedan satisfechas, como se requiere en el PEP-Ciutat Vella (art. 8.4.2).
- se aumenta la superficie de circulación de vehículos y no se evitan los itinerarios de travesía (art. 8.4.2.II).
- no se establece la reserva de plazas para el vecindario en el aparcamiento rehabilitado.
Por todos estos motivos, el vecindario pide iniciar un proceso participativo para detectar las necesidades residenciales y rediseñar un espacio libre que no debe decidirse en los despachos municipales con informes irregulares.









