El Ayuntamiento de Valencia restaurará las 11 rocas el Corpus. Que están bastante deterioradas por el paso del tiempo. También cabe destacar que en la Festividad de 2018, un temporal las mojó y deterioró tras no cubrirlas debidamente para protegerlas de la lluvia. Estando una noche entera empapándose varias de ellas.

El concejal Santiago Ballester presenta una moción para proceder a su restauración

El concejal del Grupo Popular, Santiago Ballester, ha conseguido el apoyo de todos los grupos municipales a su moción que pedía la restauración de las once Rocas del Corpus, ya que muchas de ellas se encuentran muy deterioradas por el paso del tiempo. Son verdaderas joyas, patrimonio municipal, de un valor histórico y artístico incalculable. Muchas de ellas son originarias de los años 1511 hasta 1542  y se han mantenido hasta la actualidad.

El grupo está formado por 11 carros de madera y su antigüedad indica que cuatro de ellas pertenecen al siglo XVI, dos al XVII, dos más al XIX, otras dos al XX y finalmente una al XXI.

 Utilizar el presupuesto no usado de Cultura Festiva para su restauración

“Debido a ese valor incalculable y a la antigüedad de las mismas, el Ayuntamiento de Valencia debe velar con exquisito celo la integridad de las mismas. Por tanto  se requiere de un mantenimiento y conservación constante”, explica el concejal Santiago Ballester. Por ello, hemos conseguido que nos aprueben “utilizar las partidas presupuestarias no ejecutadas del presupuesto del Servicio de Cultura Festiva para restaurar y mantener las Rocas del Corpus Christi de Valencia”.

Visita del concejal Santi Ballester junto a Amics del Corpus

El Corpus Christi de Valencia es considerada la “festa grossa” en el Cap i Casal.  Y es una de las festividades que junto con Toledo, mayor arraigo tiene en la sociedad española. En Valencia, concretamente, la fama no solo viene de la festividad en sí, sino de la representación bíblica y de las Rocas.

Las Rocas son los Carros Triunfales con figuras artísticas de carácter religioso, donde se representaban los misterios, como una forma de evangelizar a la sociedad valenciana en la religión católica.