La ciudad de Valencia recupera la normalidad de forma progresiva tras los episodios de alertas ocasionados por las fuertes lluvias. Durante toda la mañana el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Valencia ha recorrido centros educativos, instalaciones deportivas, centros sociales y sedes de alcaldías pedáneas, supervisando el estado de las instalaciones y atendiendo las incidencias que surgen.
El operativo municipal ha incluido a más de 370 efectivos, entre bomberos, personal de mantenimiento, servicios de reparación y otros equipos de apoyo, que actúan de forma coordinada para garantizar la seguridad de la ciudad.
Entre los incidentes detectados, se registra el desprendimiento de un forjado en una vivienda de Castellar, sin que se produzcan daños personales ni materiales graves. Los técnicos del Servicio de Urbanismo evalúan la situación y determinan las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los ocupantes, que permanecen en una vivienda familiar cercana mientras se asegura el inmueble. En otras zonas afectadas, como las pedanías del sur y el Perellonet, la situación vuelve gradualmente a la normalidad.
La alcaldesa, Maria José Catalá, ha destacado la importancia de las labores preventivas realizadas durante el verano, que han resultado, al fin y al cabo, determinantes para minimizar los efectos del temporal. Es el caso de limpieza intensiva de imbornales, del cauce del Río Turia, así como la revisión del ciclo integral del agua, que han contribuido a que la ciudad haya podido superar la alerta con los mínimos daños posibles.











