El Ayuntamiento de Valencia acometerá obras de conservación en el Palau dels Marquesos de Montortal, con el objetivo de mantener su valor patrimonial y asegurar la estabilidad del edificio.
La Delegación de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales ha iniciado los trámites para contratar las actuaciones de refuerzo estructural, apuntalamientos, tapiado y protección.
Las obras, que tendrán una duración de dos meses y un presupuesto de 48.224,55 euros, serán ejecutadas por la empresa Alturas de la Mancha S.L.
Un palacio con valor histórico
El Palau dels Marquesos de Montortal, construido en el siglo XVIII, fue adquirido por el Ayuntamiento el 25 de mayo de 2023, mediante el derecho de retracto previsto en la Ley del Patrimonio Cultural Valenciano.
El inmueble está catalogado como Bien Inmueble de Relevancia Local (BIRL) y forma parte del Inventario General del Patrimonio Cultural Valenciano.
Situado en el número 4 de la plaza de Tetuán, el edificio ocupa 1.583 m² construidos y conserva elementos destacados como un escudo heráldico conocido como “Escut de Na Antonia Duran Rubio de Salines”. Su valor patrimonial se estima en 3,5 millones de euros.
Trabajos técnicos previos
En 2024, el Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico encargó un levantamiento 3D y catas murarias del palacio, realizados por la empresa Global Mediterránea S.L.
Mediante técnicas de lasergrametría y fotogrametría, se generó una nube de puntos georreferenciada y ortofotoplanos detallados de las zonas decorativas.
Estas actuaciones permitieron documentar la estructura original del edificio, las reformas posteriores y los posibles restos de construcciones anteriores.
Futuro uso cultural
El inmueble fue adscrito el 31 de mayo de 2024 a la Delegación de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, con el fin de destinarlo a espacio cultural municipal.
La guía del Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia (CTAV) describe el edificio como un ejemplo del barroco valenciano y destaca su ubicación privilegiada en la plaza de Tetuán, junto al Palau de Cervelló y el Convento de Santo Domingo.
Su fachada tripartita con portalón de piedra y miradores de madera refleja la jerarquía del piso noble. En 1912, el arquitecto Juan Luis Calvo Catarineu remodeló parte del interior, conservando su esencia original.









