El Ayuntamiento de Valencia afronta la recta final de los trabajos de adecuación del futuro Museu de la Mar, ubicado en la emblemática Casa dels Bous, con el objetivo de abrir sus puertas al público durante el próximo mes de septiembre. La actuación permitirá recuperar uno de los edificios más representativos del patrimonio marítimo de la ciudad y convertirlo en un centro de interpretación de la historia pesquera y marinera de los Poblats Marítims.
La intervención, adjudicada en mayo de 2025 a la empresa especializada Cultural Media Design S.L. por un importe de 151.249,94 euros, está financiada mediante los fondos europeos Next Generation y se centra en la instalación de la exposición permanente tras concluir la rehabilitación arqueológica de las históricas casitas de Tenyidors y la restauración de materiales recuperados de un antiguo taller de carpintería naval.

Un recorrido por la tradición pesquera valenciana
El nuevo museo ofrecerá un recorrido por algunos de los elementos más representativos de la cultura marinera valenciana. Entre sus contenidos destacan el origen de la pesca del bou, la evolución de las embarcaciones tradicionales, los distintos oficios relacionados con la actividad pesquera, el teñido artesanal de las redes, la evolución del puerto de Valencia y la estrecha relación histórica entre los Poblats Marítims y el mar.
El concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno, ha destacado que este espacio permitirá conocer «la cultura de El Cabanyal-El Canyamelar, brindando la oportunidad de sumergirse en su tradición pesquera y en los oficios asociados a ella», al tiempo que ha subrayado que se trata de un equipamiento «muy necesario para hablar de la historia de Valencia y de su gente».

Un espacio expositivo distribuido en tres ámbitos
El Museu de la Mar ocupará la planta baja y la primera planta de la Casa dels Bous, además de las antiguas casitas de Tenyidors. El recorrido comenzará en el patio de acceso al edificio y continuará por la nave principal, donde se instalará una gran plataforma presidida por un llaüt, embarcación tradicional mediterránea, acompañada por aparejos y utensilios de pesca.
Uno de los elementos más llamativos será la incorporación de reproducciones a tamaño real de dos bueyes, símbolo de la antigua pesca de arrastre, junto a referencias a Joaquín Sorolla, cuyas obras inmortalizaron la vida marinera valenciana, y al escritor Vicente Blasco Ibáñez, autor de la novela Flor de Mayo, considerada una de las grandes referencias literarias sobre el mundo de los pescadores valencianos.

L’ETNO aportará una importante colección de patrimonio pesquero
Una parte esencial de la colección permanente procederá de L’ETNO, museo dependiente de la Diputación de Valencia, que cederá temporalmente numerosas piezas vinculadas a la actividad pesquera.
Entre los objetos que formarán parte de la exposición destacan un llaüt tradicional, una maqueta de esta embarcación, conjuntos de indumentaria de pescadores, artes y redes de pesca, cestas y diferentes utensilios empleados históricamente en las playas valencianas.
Además, ambas instituciones trabajan ya en la organización de una exposición temporal centrada en la pesca que se inaugurará durante los primeros meses de funcionamiento del museo.
Herramientas recuperadas de un histórico taller naval
El futuro museo también incorporará materiales recuperados recientemente por el Servicio de Investigación Arqueológica Municipal (SIAM) procedentes de un antiguo taller de carpintería naval situado en la calle Eugènia Viñes, dedicado durante décadas a la fabricación de remos y poleas para embarcaciones.
Tras su restauración, los visitantes podrán contemplar herramientas originales como bancos de carpintero, cepillos, compases, sierras, formones, limas, remos y poleas, contribuyendo a explicar el trabajo artesanal ligado al mundo marítimo valenciano.

Un edificio clave en la historia de El Cabanyal
La Casa dels Bous fue construida entre 1877 y 1895 por la sociedad Marina Auxiliante, entidad fundada para proteger los intereses de los pescadores valencianos. El edificio servía para albergar los bueyes utilizados para arrastrar las embarcaciones hasta la playa y guardar las redes empleadas en la pesca de arrastre.
Junto con la Llotja de Pescadors, las casitas de Tenyidors y la antigua Fàbrica de Gel, forma parte de uno de los conjuntos patrimoniales más representativos del frente marítimo valenciano, testimonio del pasado pesquero de El Cabanyal-El Canyamelar y de la estrecha relación histórica entre Valencia y el Mediterráneo.










