Las unidades de salud mental escolar de la Comunitat Valenciana han atendido a 3.305 alumnos y alumnas durante su primer año de funcionamiento, según los datos dados a conocer por la Conselleria de Sanidad.
Por provincias, 1.536 casos corresponden a centros educativos de Valencia, 1.435 a Alicante y 334 a Castellón, lo que refleja el alcance de este modelo de intervención temprana en el ámbito educativo.
Los datos se han presentado durante unas jornadas de trabajo organizadas en Alicante por la Dirección General de Salud Mental y Adicciones, en las que han participado profesionales de todas las Unidades de Detección Precoz de la Comunitat Valenciana.
Un modelo pionero de salud mental escolar
El director general de Salud Mental y Adicciones, Bartolomé Pérez Gálvez, ha destacado que estas unidades representan un modelo innovador de intervención en salud mental escolar.
Según ha explicado, este encuentro de profesionales permite compartir experiencias y planificar nuevas líneas de actuación.
“Estamos construyendo un modelo pionero que sitúa la salud mental de niños, niñas y adolescentes en el centro de la acción pública y demuestra que la coordinación entre los sistemas sanitario y educativo es clave para cuidar el bienestar emocional de las nuevas generaciones”, ha señalado.
Por su parte, la directora general de Innovación e Inclusión Educativa, Xaro Escrig, ha subrayado que estas unidades responden a una demanda directa de los centros educativos para contar con apoyo especializado ante las crecientes necesidades de bienestar emocional del alumnado.
La Comunitat ofrece el servicio en todos los centros
Actualmente, la Comunitat Valenciana es la única comunidad autónoma que ofrece este servicio en todos los departamentos de salud y centros escolares, además de hacerlo con profesionales del sistema público sanitario.
En total existen 23 unidades, integradas por más de 60 psicólogos y psicólogas de la Conselleria de Sanidad, que trabajan en coordinación directa con los centros educativos de las tres provincias.
Estas unidades permiten identificar y atender de forma temprana los problemas de salud mental en la infancia y la adolescencia dentro del entorno escolar.
Según Pérez Gálvez, este modelo responde a la necesidad de actuar antes de que los problemas se agraven.
“La detección precoz en salud mental en la infancia y la adolescencia es una de las estrategias más eficaces para evitar que estos problemas se cronifiquen”.
Ideación suicida y autolesiones, uno de cada cinco casos
Los datos del primer año también reflejan los principales motivos de consulta atendidos por las unidades de salud mental escolar.
Uno de los aspectos más relevantes es el peso de los casos relacionados con ideación suicida o autolesiones, que representan 664 casos, es decir, uno de cada cinco atendidos (20,1 %).
Tras ellos se sitúan los problemas emocionales o afectivos, con 652 casos (19,7 %); los problemas de conducta, con 443 casos (13,4 %); y los trastornos de ansiedad, con 414 casos (12,5 %).
También se han detectado 323 casos de sospecha de trastornos del neurodesarrollo (9,8 %) y 241 casos vinculados a estrés, situaciones traumáticas o crisis (7,3 %).
Otros motivos de consulta han sido problemas de convivencia o violencia escolar (5 %), dificultades en las relaciones sociales (4,6 %), absentismo o problemas escolares (3,5 %) y trastornos de la conducta alimentaria (2,5 %).
Para el director general de Salud Mental, estos datos evidencian la importancia de actuar de forma temprana.
“Detrás de cada caso hay un menor que está atravesando una situación difícil. Detectar a tiempo el malestar emocional permite ofrecer apoyo antes de que el problema se agrave”, ha concluido.











