El Ayuntamiento de Valencia ha reforzado de forma notable su esfuerzo inversor en 2025, con un total de 201 millones de euros ejecutados en inversiones reales y transferencias de capital.
Esta cifra supone un incremento de más de 84 millones respecto a 2022 —último ejercicio completo del gobierno de Compromís y PSOE— y de más de 120 millones frente a 2021.
Más inversión directa en barrios y pedanías
Uno de los aspectos más destacados del ejercicio es el aumento de la inversión territorializada, es decir, aquella que se traduce en actuaciones concretas en barrios y pedanías.
En 2025, este tipo de inversión alcanzó los 130,4 millones de euros, lo que representa el 65% del total del presupuesto municipal, frente a menos del 50% registrado en 2022.
Duplicación de la inversión respecto al anterior gobierno
Los datos reflejan un cambio significativo en la distribución de los recursos públicos.
La inversión directa en barrios y pedanías prácticamente se ha duplicado respecto a los 56,5 millones de euros registrados al cierre de 2022, consolidando una mayor orientación del gasto hacia actuaciones de proximidad.
Reequilibrio en la distribución territorial
El incremento inversor ha permitido una distribución más equilibrada entre distritos.
Zonas que anteriormente contaban con menor volumen de inversión, como Quatre Carreres, Pedanías del Sur, Benimàmet, Benimaclet, Benicalap o Extramurs, han experimentado un crecimiento notable, alcanzando niveles similares o incluso superiores a los de áreas tradicionalmente más beneficiadas.
Impacto en equipamientos y servicios urbanos
Según ha destacado la concejal de Hacienda, María José Ferrer San Segundo, este incremento no solo responde a una mayor dotación económica, sino también a una mejora cualitativa del gasto.
Las inversiones se han traducido en actuaciones concretas en equipamientos públicos, instalaciones deportivas, mercados y proyectos de urbanización, con impacto directo en la vida cotidiana de los vecinos.
Un modelo centrado en la proximidad
El actual gobierno municipal defiende que este enfoque refuerza la presencia de la inversión en todo el término municipal y amplía su alcance en barrios y pedanías.
El objetivo, según el área económica, es garantizar que los recursos públicos lleguen a todos los distritos y se transformen en mejoras visibles y tangibles para la ciudadanía.











